Seúl.– El conglomerado tecnológico Samsung anotó entre julio y septiembre su mayor beneficio operativo trimestral hasta la fecha, de 12,2 billones de wones (unos 8.570 millones de dólares o 7.380 millones de euros), gracias al buen desempeño de su negocio de semiconductores en medio del auge de la inteligencia artificial.

La cifra es un 21 % superior en términos interanuales, informó este jueves la empresa en su informe financiero trimestral, en el que también dio cuenta de un incremento del 15,4 % de su facturación por ventas, hasta 86,1 billones de wones (60,400 millones de dólares o 52,100 millones de euros).

La firma surcoreana atribuyó este buen desempeño en buena parte al rendimiento de su segmento de memorias, que alcanzó unos ingresos trimestrales récord «gracias a la expansión de las ventas de HBM3E (memorias de ancho de banda ultra alto) y a la respuesta proactiva a la fuerte demanda en todas las aplicaciones», destacó en el texto.

La división de semiconductores de Samsung registró en el tercer trimestre del año un beneficio operativo récord de 7 billones de wones (4,900 millones de dólares/4,200 millones de euros).

Un entorno de precios favorable y una «notable» reducción de costes extraordinarios, como los ajustes de valor del inventario, contribuyeron también a mayores ganancias, agregó.

La denominada división DX del grupo, que incluye sus negocios de móviles, televisores y electrodomésticos, registró un beneficio operativo de 3,5 billones de wones (2.460 millones de dólares/2,120 millones de euros) en los tres meses hasta septiembre y sus ventas aumentaron un 11 % interanual, debido al «exitoso lanzamiento» del teléfono plegable Galaxy Z Fold 7 y el aumento en las ventas de tabletas y dispositivos portátiles.

Pérdidas en TV

El segmento de televisores en particular, no obstante, anotó una pérdida operativa de 100,000 millones de wones (70,4 millones de dólares/60,5 millones de euros), lo que la empresa atribuyó a una «mayor competencia«.

Las acciones de Samsung Electronics cotizaban un 3,68 % cuando restaban quince minutos para el cierre de primer tramo de las negociaciones en la Bolsa de Seúl.