Seis ensayos de interpretación de lo que está ocurriendo

¿Por qué la sociedad dominicana está petrificada ante el desborde de la corrupción y la criminalidad asociada a ella? ¿Estamos todos desnudos, avergonzados, en un país que no es capaz de conmoverse frente a la desolación y el abandono.

UNO

¿Por qué la sociedad dominicana está petrificada ante el desborde de la corrupción y la criminalidad asociada a ella? ¿Estamos todos desnudos, avergonzados, en un país que no es capaz de conmoverse frente a la desolación y el abandono; clavados  frente a nuestras culpas, pasmados porque es como si de pronto nos descubriéramos a la intemperie, y nos lleváramos las manos a la cabeza? ¿Por qué la hipercorrupción se ha aposentado ante nosotros como una imagen sobrecogedora, ante la cual nada se puede? ¿Podríamos afirmar que aquel candidato joven del 1996, que habló de los treinta mil millones que se llevaba la corrupción, simplemente sumaba; pero que ahora, la hipercorrupción no la espantan las cifras? ¿Cómo se diseñó el sistema de hipercorrupción en el cual vivimos ahora?

DOS

Lo que pasa es que el partido oficial (PLD) ha construido un poder desmesurado, que desde los órganos del Estado ha tenido el privilegio de ir instalando un dispositivo de control social que lo ha reagrupado todo (dádivas de beneficencia, bonos estudiantiles, bono-gas, bono combustible, tarjetas solidaridad, nóminas secretas con fondos públicos, bono- luz, barrilito para senadores y diputados, enriquecimiento de la estructura de dirección del partido oficial, control de la justicia y dominio de los medios de comunicación y de los comunicadores por la vía del dinero,  práctica desvergonzada del transfuguismo pagado, nóminas secretas con fondos públicos, rentismo, corrupción e impunidad generalizada, cooptación de intelectuales y técnicos, y empobrecimiento inconmensurable de la vida espiritual. Un país secuestrado por una pequeña burguesía golosa que no tiene límites, y que derribó toda la escala de valores morales en la que se sustenta la vida en sociedad.

TRES

¿Por qué el gobierno de Danilo Medina supera en corrupción a todos los gobiernos de la vida republicana? Porque la gestión del Estado se ha organizado de tal manera que responde principalmente al robo. El país vive, junto a todos los componentes antes señalados,  en el centro mismo de la hegemonía del rentismo. El rentismo apuesta, invirtiendo capitales, a determinado candidato para luego obtener contratos sobrevalorados y prácticas comerciales corruptas. Merced al volumen de los actos de robo al Estado, la corrupción ha entrado como práctica social al nivel de hipercorrupción. Este es un salto cualitativo, que atiende a los montos y a la complejidad de los casos. Los últimos hechos de corrupción atienden a éstas características, por sus volúmenes, porque requieren del control del Estado para llevarse a cabo, y porque siempre apuntan hacia una alianza entre el sector privado y el sector estatal.

CUATRO

Mientras el leonelismo administró el Estado con rentistas que fraguaron sus fortunas en el gobierno; el danilismo entró al gobierno con rentistas que venían de afuera y apostaron a su proyecto político para cobrar después. Junto al hecho de la intensificación del clientelismo, y el dominio absoluto de la justicia y de todos los organismos del Estado, unido a la cada vez mayor participación empresarial a través del rentismo; la hipercorrupción se ha desplegado en el país con todas sus consecuencias.

 

CINCO

Repito mi pregunta inicial: ¿Por qué la sociedad está petrificada ante el desborde de la corrupción y la criminalidad asociada a ella? Porque la impunidad ha construidos paradigmas sociales que legitiman la corrupción. Y éste es, probablemente, el más difícil costado de la corrupción como sistema, porque tiene que ver con los valores, y porque transforma la sociedad en un gigantesco escenario de violencia y simulación. Aún contra su voluntad, los dirigentes políticos encarnan paradigmas, y su proceder en la sociedad es un referente. El peor daño que el PLD le ha hecho a la sociedad no es el nivel de corrupción que han practicado, sino el hecho de haber prostituido la escala de valores que demanda la convivencia.

SEIS

El rentismo se atiene a la característica más resaltante de la inversión capitalista, cuya naturaleza es la reproducción rápida de lo invertido. No hay idealismo posible en esa transacción. Si no derrotamos la corrupción y la impunidad, políticos inescrupulosos y rentistas, como también rentistas-políticos, seguirán saqueando el erario. El Estado, el país, están secuestrados.