Este martes la Corte tiene una oportunidad clave: mostrar que el caso Senasa no será un pulso de tecnicismos, sino de verdad y responsabilidad.
Si hubo «valoración anticipada«, que se corrija con rigor; pero que la revisión no se convierta en puerta giratoria.
Hablar de más de RD$15,000 millones y cuatro años de presunta estructura criminal exige decisiones motivadas, transparentes y rápidas.
La «versión 2.0» no puede ser expectativa eterna: debe ser evidencia.