El bombardeo por parte de fuerzas israelíes de la prisión iraní de Evin el 23 de junio de 2025, durante la Guerra de los Doce Días y que causó unos 80 muertos, fue un crimen de guerra, afirmó la Misión Internacional Independiente de Investigación de la ONU para Irán.
La misión encuentra motivos reales para creer que las Fuerzas de Defensa Israelíes cometieron el crimen de guerra de dirigir intencionadamente ataques contra un objetivo civil», indicó el informe que se presentará próximamente ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, hecho público este miércoles.
La protección de los civiles se vuelve extremadamente precaria durante los conflictos armados y en la posguerra, y la represión estatal se intensifica, especialmente cuando, como ocurre ahora, hay un corte de las comunicaciones y de Internet«, alertó la misión de tres expertos, presidida por la jurista bangladesí Sara Hossain.
Sobre el ataque a Evin, los investigadores denunciaron en su informe que las autoridades iraníes no protegieron a los reclusos antes, durante o después de los ataques, y también perpetraron violaciones de derechos humanos.
Los supervivientes fueron trasladados a la fuerza, algunos golpeados a punta de pistola, mientras que a algunas familias se les negó información sobre ellos durante meses, lo que equivale a desaparición forzada», denunciaron.
Los investigadores no concretaron en el informe una cifra de posibles víctimas de la represión de las protestas de diciembre y enero, limitándose a señalar que las fuerzas de seguridad emplearon en ellas de forma extensa la fuerza letal, «lo que provocó un número abrumador de muertos y heridos».

El informe también denunció el aumento alarmante del uso de la pena de muerte en Irán, con al menos 1,639 ejecuciones el pasado año, muchas de ellas basadas en «confesiones» obtenidas mediante tortura.
Por otro lado, «la persecución de mujeres y niñas sigue siendo un pilar central de la política estatal» del régimen de los ayatolás, lamentó el informe, en el que se subrayó que muchas siguen siendo acosadas o agredidas por presunto incumplimiento del uso obligatorio del hiyab.