Nueva York.– El petróleo intermedio de Texas (WTI) subió este jueves 9.72 %, hasta situarse en 95,73 dólares por barril, después de que el líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jameneí, ordenara mantener cerrado el estrecho de Ormuz.
Al término de la sesión, los contratos de futuros para abril sumaban 8,48 dólares respecto al cierre anterior, reflejando la fuerte reacción del mercado energético.
El nuevo líder iraní anunció en su primer mensaje a la nación que el estrecho “debe permanecer cerrado”, en medio de la creciente tensión en la región.
Poco después, el comandante de la Fuerza Naval de la Guardia Revolucionaria iraní, el general Alireza Tangsiri, confirmó que la República Islámica mantendrá bloqueado este enclave estratégico.
Por el estrecho de Ormuz, controlado por Irán, transita cerca del 20 % del petróleo mundial, además de una importante cantidad de minerales estratégicos.
El tráfico marítimo en la zona se encuentra prácticamente detenido desde que comenzaron los bombardeos contra Irán por parte de Estados Unidos e Israel, lo que ha ampliado el conflicto en la región.

A pesar de los esfuerzos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por ofrecer “seguridad” a los navieros, el secretario de Energía estadounidense afirmó este jueves que la Armada aún no está preparada para escoltar tanqueros a través del estrecho.
El mercado petrolero tampoco parece haber reaccionado a los recientes anuncios sobre la liberación de reservas de crudo, destinados a reducir el precio del petróleo.
Trump autorizó este miércoles liberar 172 millones de barriles de la reserva estratégica estadounidense a partir de la próxima semana para enfrentar la escalada de precios.
Poco antes, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) acordó el despliegue gradual de 400 millones de barriles de crudo en el mercado internacional.
La medida, aprobada por unanimidad por los 32 países miembros de la AIE, representa la mayor liberación de reservas en la historia de la organización.
El antecedente más reciente ocurrió en 2022, tras la invasión rusa de Ucrania, cuando también se recurrió a reservas estratégicas para estabilizar el mercado energético.