Redacción Internacional.- Mark Zuckerberg, CEO de Meta, sostiene que las gafas inteligentes y de realidad aumentada podrían convertirse en una de las principales plataformas tecnológicas de la próxima década y reducir progresivamente la dependencia de los teléfonos móviles.
La compañía lleva años desarrollando dispositivos capaces de integrar información digital con el entorno físico. Durante Meta Connect 2024, presentó Orion, su prototipo de gafas de realidad aumentada, con el que busca demostrar cómo podría ser una experiencia digital más allá de la pantalla del celular.
Meta mira más allá del smartphone
Orion permite superponer contenido digital sobre el mundo real, realizar videollamadas, consultar mensajes y utilizar Meta AI para interpretar lo que el usuario observa. El dispositivo incorpora controles mediante voz, seguimiento de manos y ojos, además de una pulsera que registra movimientos musculares para interactuar con la interfaz.
Zuckerberg ha planteado que las gafas de realidad aumentada podrían convertirse gradualmente en una alternativa al teléfono durante la próxima década, aunque el cambio no sería inmediato. Su visión es que estos dispositivos permitan acceder a información y comunicarse sin tener que mirar constantemente una pantalla.
Meta también comercializa las Ray-Ban Meta, unas gafas inteligentes que permiten tomar fotografías, grabar videos, realizar llamadas, escuchar música y utilizar funciones de inteligencia artificial sin necesidad de sacar el celular del bolsillo.
Orion todavía no llegará al público
Pese a los avances, Orion no está disponible comercialmente. Meta lo utiliza actualmente con empleados y grupos seleccionados mientras trabaja en reducir su tamaño, mejorar la calidad de las imágenes y abaratar los costos antes de desarrollar una versión destinada al público.
La compañía también presentó el Meta Quest 3S, aunque este dispositivo pertenece a otra categoría: se trata de un visor de realidad mixta orientado principalmente al entretenimiento y experiencias inmersivas, y no de unas gafas diseñadas para sustituir directamente al smartphone. Su precio inicial fue de 299.99 dólares.
La apuesta de Meta enfrenta todavía obstáculos como el precio, la autonomía, la privacidad y la aceptación social. Sin embargo, la empresa considera que combinar inteligencia artificial con dispositivos que puedan utilizarse durante todo el día podría abrir una nueva etapa de la informática personal.
Por ahora, el celular continúa siendo el centro de la vida digital, pero Zuckerberg apuesta a que en los próximos años las gafas inteligentes asumirán cada vez más funciones que actualmente dependen de los teléfonos.
