Santo Domingo. – Un niño de siete años perdió la vista y permanece postrado en cama desde hace siete meses, luego de que cuando se dirigía a la escuela fue atropellado por un vehículo sin que el conductor le haya dado ningún tipo de apoyo.
Los padres del menor de edad claman por ayuda para comprar los medicamentos y darle asistencia médica.
El sonido del ventilador que ayuda a respirar a Abdier Saint Flem invade la pequeña habitación en la que el niño ha estado inmovilizado.
Debido a los severos golpes de los que fue víctima al ser arrollado, Saint Flem sufrió daños cerebrales, perdió la vista, el habla y la movilidad.
Aquella mañana del 6 de febrero, cuando el menor de edad se dirigía de su casa en el sector Canastica de San Cristóbal a tomar clases, una jeepeta lo atropelló, truncando sus sueños y las esperanzas de sus padres.
Luego de 3 meses ingresados en el hospital infantil Robert Read Cabral, los médicos dieron su veredicto y con ello comenzó un nuevo vía-crucis.
Su estado de salud se ve agrado por la situación económica. Para Makerson Saint Flem, sus únicos ingresos por la venta de helados apenas le alcanzan para mantener a sus cinco hijos, por lo que le resulta imposible costear los medicamentos indispensables para mantener estable a Abdier.
Abdier también requiere una dieta especial, algo que representa un lujo.
Además de los medicamentos, de la dieta y el apoyo económico, el niño necesita la asistencia de una enfermera.
Ante la imposibilidad de contar con la ayuda de una enfermera, los padres de Abdier deben permanecer siempre cerca de su hijo para alimentarlo, asearlo y monitorear su salud. Para ello, duermen en el piso de la pequeña habitación, ya que carecen de recursos para comprar una tercera cama.
A pesar de su dolor, el padre del niño solo le pide a la persona que lo atropelló mostrar interés sobre el estado de salud de su pequeño.
Cualquier persona que desee colaborar con esta causa puede comunicarse al número 829-945-6166.
El padecimiento de su hijo y la precaria situación económica no han impedido que la familia de Abdier mantenga su fe en Dios y guarde la esperanza de que pronto reciba apoyo.