Podría ser tan solo un ruido más, de esos que la oposición acostumbra a orquestar de tiempo en tiempo, pero dada la suma de que se trata, 600 millones de pesos del erario, se espera que desde la esfera oficial haya una pronta y esclarecedora explicación sobre el destino y la suerte corrida por esa partida de los bonos distribuidos como parte del programa de existencialismo durante las navidades. Los ruidos se quedan eso si tienen un final feliz.

Suscribete al newsletter de Noticias SIN