Ir arriba
Miércoles, 26 de febrero, 2020

¿”Soy portador de Paz”?

Un cordial saludo a todos mis queridos lectores.

Vivimos en un mundo convulsionado, problemas por doquier, y de esto no se salva ningún país del mundo, todos estamos expuesto a esto, no importa donde vivamos es decir en qué país o ciudad, claro que en unos más que en otros, y en esto influencian muchas cosas, por ejemplo la crianza recibida en el hogar, el ejemplo de los padres, matrimonios disfuncionales, y muy importante es el uso indiscriminado de las armas de fuego.

Yo no puedo hablar por ningún otro país, pues no vivo en ninguno de ellos, por eso solamente me refiero a Republica Dominicana. Bien sabemos que aquí tenemos todos estos problemas y muchos otros y no podemos tapar el sol con un dedo porque los estamos viviendo cada uno de nosotros, y bien sabemos que esto sucede en todos los pueblos de nuestra bella y pequeña isla, y de eso es de lo desgraciadamente carece nuestro pueblo, de verdadera paz.

Solo tenemos que poner las noticias, muertos por robos, asesinatos con armas de fuego, asaltos, secuestros, abusos familiares y muchas otras cosas que a diario suceden. Pero quien es responsable de trabajar por la paz, de eso somos responsables cada uno de nosotros, tenemos que ser portadores de paz.

Llego a mis manos un escrito que lleva por título “La Paz que traigo en mi Pecho” y yo quiero compartirlo con todos Ustedes y dice así: “La paz que traigo ahora en mi pecho es diferente a la paz que soñé un día.

Cuando se es joven e inmaduro, se cree que tener es poder hacer lo que uno quiere, quedarse en silencio y jamás enfrentar una contradicción o una decepción. El tiempo nos va mostrando, que la paz es el resultado del entendimiento de algunas lecciones importantes que la vida nos ofrece.

La paz está en él; dinamismo de la vida, en el trabajo, en la esperanza, en la confianza, en la fe. Tener paz es tener la conciencia tranquila, es tener la certeza de que se hizo lo mejor o, por lo menos, lo intentó. Tener paz es asumir responsabilidades y cumplirlas, es tener serenidad en los momentos más difíciles de la vida.

Tener paz es tener oídos que oigan, ojos que vean y boca que diga palabras que construyan. Tener paz es tener un corazón que ama. Tener paz es admitir la propia imperfección, es reconocer los miedos, las flaquezas, las carencias. Tener paz es respetar las opiniones contrarias, y evitar ofensas. Tener paz es aprender de los propios errores. Tener paz es tener el valor de llorar o de sonreír cuando sea necesario.

Es tener fuerzas para volver atrás, pedir perdón, rehacer el camino, agradecer. La paz que ahora traigo en mi pecho es la tranquilidad de aceptar a los otros como son, y estar dispuesto a cambiar las propias imperfecciones. Es la voluntad de compartir lo poco que tengo. Es mejorar lo que está a mi alcance, aceptar lo que no puede ser cambiado y tener lucidez para distinguir una cosa de otra, es admitir que no siempre tengo la razón. La certeza de la vida futura y la convicción de que recibiré, de las leyes soberanas de la vida, lo que a ellas haya ofrecido”.

Entonces mis amigos, todos tenemos la gran responsabilidad de trabajar y bien duro por la verdadera paz, para así tener una ciudad y un país en el cual no exista más violencia familiar, crímenes, violaciones, robos y muchas otras cosas de las cuales estamos padeciendo hoy día.

Recordemos siempre que la paz debe comenzar por cada uno de nosotros, tengo que ser yo un portador de la misma.

Termino con el Versículo 9, del Evangelio de San Mateo, Capitulo 5, que dice: “Felices los que trabajan por la paz, porque serán reconocidos como hijos de Dios”.

Hasta la próxima y muchas bendiciones para todos.

Temas relacionados
Comenta con tú facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *