El supertifón Bavi, con vientos de hasta 230 kilómetros por hora, ha entrado este miércoles en la zona de control de Filipinas, a una distancia de 1.405 kilómetros de la isla de Luzón, dos días después de haber tocado tierra en el territorio estadounidense de las Islas Marianas del Norte, en el Pacífico.
Según un reporte de Defensa Civil Filipinas, la tormenta se ha acercado en las últimas horas a Luzón —la isla más poblada del archipiélago, que alberga a Manila— y se espera que se siga aproximando por el norte hasta el viernes, cuando se prevé que se aleje hacia el sur de Japón y el norte de Taiwán.
Las autoridades han alertado de la posibilidad de fuertes lluvias en Luzón, donde se estima que viven 64 millones de personas, y otras áreas centrales del país, aunque esperan que el fenómeno se debilite a partir del jueves.
Entretanto, la Guardia Costera de Filipinas indicó en un comunicado que se encuentra en estado de máxima alerta, preparando planes para una eventual evacuación temprana de los residentes en zonas costeras de alto riesgo y vigilando la seguridad de la navegación marítima.
Bavi —de categoría 5, la máxima— tocó tierra el lunes en la isla de Rota, con ráfagas de viento de hasta 290 kilómetros por hora y un oleaje de hasta 7,6 metros por encima del nivel del mar, según informó el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos.
La Administración Meteorológica Central (CWA) taiwanesa indicó entonces que, de mantenerse las previsiones, podría emitir una alerta marítima el próximo jueves ante el avance del supertifón, uno de los temporales más intensos de lo que va de 2026.
Los tifones son fenómenos recurrentes en esta región durante la temporada estival y otoñal, cuando las aguas cálidas del océano Pacífico propician la formación de ciclones que, en ocasiones, provocan daños significativos e interrupciones en el transporte y las actividades económicas.
Filipinas fue uno de los países más afectados en el Sudeste Asiático por los ciclones del año pasado, entre ellos el Kalmaegi y el supertifón Fung-wong, que en noviembre causaron más de 200 muertes y afectaron a millones de personas.
