Los Ángeles (EE.UU.).- El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, declaró este martes en una corte de California que la salida de Elon Musk de la empresa matriz de ChatGPT supuso un “impulso para la moral” dentro del equipo.
El caso se desarrolla en el tribunal federal de Oakland, donde se evalúa si OpenAI incumplió su misión original como organización sin fines de lucro.
El juicio forma parte de una demanda presentada por Elon Musk, quien acusa a la compañía de haber cambiado su estructura y objetivos iniciales.
Tensiones internas y críticas de liderazgo
Altman afirmó ante el tribunal que Musk “no entendía cómo dirigir un buen laboratorio de investigación”, en referencia a su papel durante los primeros años de la empresa.
Estas declaraciones contrastan con la versión del propio Elon Musk, quien ha cuestionado públicamente la evolución de OpenAI y su alianza con Microsoft.
El empresario sudafricano-estadounidense sostiene que su inversión inicial de 38 millones de dólares fue clave para el desarrollo de la compañía.
Inversiones, acusaciones y ruptura empresarial
Según datos presentados en el juicio, OpenAI ha logrado recaudar alrededor de 175.000 millones de dólares en inversiones privadas, consolidándose como una de las empresas líderes en inteligencia artificial.
Musk, quien dejó la organización en 2018, acusa a OpenAI, a Altman y a su cofundador Greg Brockman, además de Microsoft, de incumplimiento de contrato y enriquecimiento indebido.
El magnate también ha solicitado que OpenAI retome su estructura de organización sin fines de lucro, además del despido de Altman.
Conflictos personales y disputa por el talento
Durante su testimonio, Altman aseguró que Musk ha utilizado “tácticas negativas” contra OpenAI desde la creación de su propia empresa de IA, xAI.
Según el directivo, Musk habría intentado captar investigadores y personal de la compañía en medio de la creciente competencia tecnológica.
El CEO de OpenAI también afirmó que Musk consideró que la empresa tenía “cero posibilidades de éxito” en sus inicios.
Credibilidad y testimonios enfrentados
El juicio también ha puesto en duda la credibilidad de Sam Altman, quien fue cuestionado por los abogados de Musk sobre su conducta empresarial.
- Altman respondió que se considera una persona “honesta y confiable”, negando haber engañado a socios o inversores.
Sin embargo, exintegrantes de la empresa, como Tasha McCauley y la exdirectora de tecnología Mira Murati, han señalado supuestos problemas de liderazgo y tensiones internas.
Cierre del juicio y expectativas finales
El proceso judicial entre Elon Musk y OpenAI entra en su fase final, con argumentos conclusivos programados para los próximos días.
El caso ha generado gran atención en el sector tecnológico debido a su impacto en el futuro de la inteligencia artificial y la gobernanza de las grandes empresas del sector.
El jurado deberá deliberar sobre las acusaciones de incumplimiento contractual y posibles responsabilidades empresariales en uno de los juicios más mediáticos de la industria tecnológica.