Redacción Internacionl.- Aunque parezcan apagados, varios electrodomésticos y dispositivos electrónicos continúan consumiendo energía mientras permanecen conectados a la corriente, una práctica conocida como “consumo fantasma” o “energía vampiro” que puede aumentar entre un 5 % y un 10 % el gasto eléctrico de un hogar.

Según estimaciones de la Agencia Internacional de Energía (AIE), este consumo oculto ocurre porque muchos equipos mantienen funciones activas en segundo plano, incluso cuando no están siendo utilizados. Luces LED, relojes digitales, sensores, conexiones inalámbricas y sistemas de encendido remoto requieren un suministro constante de electricidad.

Organismos de protección al consumidor han advertido que el impacto de estos aparatos suele pasar desapercibido, pero la suma de varios dispositivos conectados durante todo el día termina reflejándose en la factura mensual.

Qué es el consumo fantasma

El consumo fantasma se produce cuando un aparato continúa utilizando electricidad aun cuando no está siendo usado de manera activa. Muchos dispositivos permanecen en modo de espera o mantienen funciones funcionando en segundo plano, lo que genera un gasto constante de energía.

Los aparatos que más contribuyen al consumo oculto

– Consolas de videojuegos

Dos controles de videojuegos negros con cable colocados sobre un fondo rojo.

Entre los equipos que más contribuyen a este gasto se encuentran las consolas de videojuegos, que permanecen conectadas a internet para descargar actualizaciones, sincronizar información y ofrecer funciones de encendido rápido, incluso cuando no están en uso.

– Computadoras y periféricos

Equipos electrónicos conectados, aunque estén en reposo o apagados, pueden elevar el consumo eléctrico del hogar.

Las computadoras, especialmente cuando se encuentran en modo de suspensión, continúan consumiendo electricidad. Lo mismo ocurre con dispositivos asociados como impresoras, monitores y altavoces.

– Cargadores

Cargador blanco enchufado a un tomacorriente de pared.

Los cargadores de teléfonos móviles y tabletas siguen absorbiendo pequeñas cantidades de energía aunque no estén conectados a ningún dispositivo, siempre que permanezcan enchufados.

– Dispositivos inteligentes

Una persona observa contenido en un televisor mientras sostiene un control remoto y un recipiente con palomitas.

Los televisores inteligentes, asistentes virtuales y altavoces conectados también forman parte de esta lista. Estos aparatos permanecen en estado de espera para responder a comandos de voz, recibir actualizaciones o mantenerse sincronizados con otros equipos del hogar.

– Refrigeradores

Refrigerador abierto con frutas, verduras y bebidas organizadas en una cocina.

Aunque los refrigeradores necesitan funcionar de manera continua para conservar los alimentos, expertos señalan que su consumo puede incrementarse debido a factores como la antigüedad del equipo, el mantenimiento deficiente o las altas temperaturas ambientales.

La tecnología inteligente aumenta el consumo oculto

La expansión de los hogares inteligentes ha contribuido a que el consumo fantasma sea cada vez más frecuente. Muchos dispositivos modernos permanecen conectados de forma permanente a internet, generando un gasto energético constante que suele pasar inadvertido para los usuarios.

Cómo reducir el gasto

Para disminuir el impacto en la factura eléctrica, los especialistas recomiendan desconectar cargadores y aparatos que no estén en uso, apagar completamente los equipos cuando sea posible y utilizar regletas con interruptor para cortar la corriente de varios dispositivos al mismo tiempo.

Asimismo, aconsejan optar por electrodomésticos con certificaciones de eficiencia energética y realizar revisiones periódicas para garantizar su correcto funcionamiento. Aunque el consumo individual de cada aparato es reducido, el efecto acumulado puede representar una parte significativa del gasto eléctrico mensual.