Redacción Internacional.- La próxima entrega de Toy Story 5 llevará a Woody, Buzz Lightyear y Jessie a enfrentar un nuevo rival, muy distinto a los de películas anteriores: una tablet inteligente llamada Lilypad. Sin embargo, más allá de la ficción, la historia toca una realidad que preocupa cada vez más a especialistas y familias: el aumento de la dependencia infantil a las pantallas.
En el avance de la película, Jessie expresa su preocupación al ver cómo Bonnie deja de prestar atención a sus juguetes tradicionales para centrarse en el dispositivo electrónico. La escena refleja una situación que expertos señalan como cada vez más frecuente en hogares de todo el mundo.
Estudios alertan por uso excesivo
Datos recientes respaldan esa preocupación. Un estudio de Unicef realizado en España durante 2025 reveló que un 32 % de adolescentes entre 11 y 18 años utiliza internet y redes sociales más de cinco horas diarias, cifra que aumenta hasta el 50 % durante los fines de semana.
Asimismo, una investigación publicada este año en la revista científica PLOS ONE, que analizó a 1,878 niños de entre un año y 4 años en 19 países de América Latina, concluyó que los menores pasan más tiempo frente a las pantallas del recomendado por especialistas.
Los investigadores también advirtieron que el exceso de exposición puede afectar el desarrollo cognitivo, el lenguaje y algunas habilidades motoras durante la infancia.
Cómo impactan las pantallas en niños
Especialistas explican que la atracción hacia dispositivos como tablets y teléfonos tiene una explicación biológica. Las pantallas generan estímulos constantes que activan el sistema de recompensa del cerebro mediante la liberación de dopamina, una sustancia asociada al placer y la motivación.
Cada notificación, video o recompensa en juegos digitales produce pequeñas descargas de satisfacción inmediata que impulsan a repetir la conducta. En niños, cuyo cerebro aún está en desarrollo, este efecto puede resultar más intenso.
Los expertos diferencian entre un uso frecuente y una verdadera adicción tecnológica. Las señales de alerta incluyen:
- Irritabilidad cuando se limita el uso del dispositivo
- Dificultades para dejar de utilizarlo
- Alteraciones del sueño
- Disminución del rendimiento escolar
- Menor interacción familiar
A esto se suman posibles efectos físicos, como insomnio, dolores de cabeza, problemas visuales y sedentarismo.
Ante esta situación, especialistas recomiendan establecer horarios definidos para el uso de dispositivos, crear espacios libres de pantallas dentro del hogar —especialmente en dormitorios— y promover actividades familiares y recreativas fuera del entorno digital.
Mientras Toy Story 5 convierte las pantallas en el nuevo villano de la saga, expertos consideran que el mensaje puede abrir una conversación necesaria sobre los límites y el equilibrio en el uso de la tecnología durante la infancia.