Redacción Internacional.- Los ingresos generados por Minecraft han sido durante años el principal respaldo financiero de la división de videojuegos de Microsoft. Así lo revela un informe de Bloomberg, que sostiene que la compañía utilizó de forma sistemática las ganancias del popular juego para financiar el desarrollo de otros títulos, sostener proyectos con menor rentabilidad y afrontar periodos de bajo rendimiento dentro del catálogo de Xbox.

La información sale a la luz en medio de una profunda reorganización de Microsoft Gaming, marcada por despidos, cambios en la cúpula directiva y una revisión de la estrategia de negocio. La empresa busca ahora concentrar sus esfuerzos en las franquicias más rentables para fortalecer la división.

Minecraft, el gran soporte de Xbox

Desde que Microsoft adquirió Mojang en 2014, Minecraft se ha convertido en uno de los activos más valiosos de la compañía. Además de sus ventas en consolas, PC y dispositivos móviles, la franquicia genera ingresos a través de contenido descargable, productos licenciados y aplicaciones educativas.

De acuerdo con el reporte, estos recursos permitieron financiar videojuegos con menor éxito comercial, respaldar campañas de lanzamiento e incluso mantener proyectos que, sin ese apoyo económico, podrían haber sido cancelados.

El informe también advierte que esta situación refleja una dependencia significativa de una sola franquicia, lo que evidencia la dificultad de Xbox para crear nuevas propiedades con el mismo alcance global.

Nuevo liderazgo apuesta por fortalecer las franquicias

Como parte de la reestructuración, Asha Sharma asumió el liderazgo de Xbox con un enfoque centrado en potenciar las marcas más exitosas. Bajo la nueva organización, Mojang y King —el estudio responsable de Candy Crush— reportarán directamente a la ejecutiva debido a su importancia dentro de los ingresos de Microsoft Gaming.

Según Bloomberg, Sharma considera que Minecraft aún tiene margen para crecer y pretende aumentar la inversión en la franquicia para expandir su presencia en nuevos mercados, plataformas y formatos.

La estrategia representa un cambio de rumbo para Xbox, que priorizaría el fortalecimiento de propiedades consolidadas por encima del lanzamiento constante de nuevas franquicias, consideradas más riesgosas desde el punto de vista financiero.

Game Pass también enfrenta desafíos

El informe también señala que la incorporación de Call of Duty al servicio Game Pass tuvo un impacto económico mayor al esperado. Según los datos citados, la decisión habría supuesto una pérdida cercana a los 300 millones de dólares durante 2024.

Mientras tanto, Call of Duty: Black Ops 6 registró la mayor parte de sus ventas en PlayStation, plataforma que concentró alrededor del 82 % de las copias comercializadas. En Xbox y PC, las ventas disminuyeron debido a que el juego estaba disponible desde su lanzamiento en Game Pass.

Estos resultados han reavivado el debate sobre la sostenibilidad del modelo de suscripción y su impacto en las ventas tradicionales de videojuegos.

Reestructuración con impacto en la industria

La reorganización ya ha provocado el despido de unos 1,600 empleados y no se descartan nuevos recortes en los próximos meses. Además, varios estudios internos enfrentan revisiones de sus proyectos, mientras persiste la incertidumbre sobre el futuro de algunas franquicias.

Para los jugadores, el cambio podría traducirse en una mayor apuesta por sagas consolidadas como Minecraft, con nuevas actualizaciones y contenidos, aunque también podría reducir el espacio para proyectos más innovadores o experimentales.

El caso de Xbox también pone de relieve uno de los principales desafíos de la industria: depender de un reducido grupo de franquicias exitosas puede garantizar estabilidad a corto plazo, pero aumenta los riesgos cuando cambian las condiciones del mercado o las preferencias de los jugadores.

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