Santo Domingo.- La Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL) presentó los manuales técnicos para la Evaluación Económica y Análisis de Impacto Presupuestario, así como una nueva plataforma de solicitudes y seguimiento de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (EVTESA), con el propósito de fortalecer los criterios para la incorporación de medicamentos, procedimientos y dispositivos médicos al Seguro Familiar de Salud (SFS).
Con la implementación de estas herramientas, la SISALRIL posiciona a la República Dominicana como primer país en el Caribe y el sexto de las Américas en adoptar este modelo, garantizando mayor transparencia, eficiencia y equidad en la toma de decisiones del sistema de salud.
El acto de lanzamiento fue encabezado por el superintendente Miguel Ceara Hatton, quien destacó que esta iniciativa consolida el proceso de Evaluación de Tecnologías Sanitarias mediante metodologías estandarizadas, que permiten sustentar la cobertura dentro del SFS en evidencia científica, análisis económicos y criterios técnicos.
“Nuestro compromiso es continuar fortaleciendo un sistema que tome decisiones basadas en evidencia, promueva la eficiencia en el uso de los recursos y garantice un acceso más equitativo y sostenible a las tecnologías sanitarias que necesita la población”, dijo Ceara Hatton.
Las nuevas metodologías para la evaluación económica y el análisis de impacto presupuestario de las tecnologías sanitarias fueron desarrolladas con el apoyo técnico y financiero de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y sometidas a un proceso de validación en el contexto nacional, con la participación de especialistas nacionales e internacionales, para asegurar su pertinencia, calidad y aplicabilidad a la realidad dominicana.
«Es un honor para la Organización Panamericana de la Salud acompañar a la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales en este importante acto. Deseo felicitar a la SISALRIL por el liderazgo y la visión estratégica que ha demostrado en el fortalecimiento de los procesos de evaluación de tecnologías sanitarias en la República Dominicana«, manifestó Romeo Montoya, asesor internacional de la OPS.
Decisiones con mayor transparencia
La directora de Estudios Económicos y Estadísticos de la SISALRIL, Madeline Martínez, precisó que estos instrumentos son el resultado de un proceso iniciado en 2022, que incluyó la elaboración de criterios de priorización, la conformación de una mesa técnica de evaluación y el desarrollo de una plataforma para dar seguimiento a las solicitudes.
«Cuando la evidencia guía cada una de las decisiones, ganan los afiliados, gana el sistema y, sobre todo, gana el país», afirmó Martínez.
Durante la presentación de los manuales, las consultoras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Daysi Sanmartín y Carolina Moreno, explicaron que los nuevos lineamientos colocan a la República Dominicana en sintonía con estándares metodológicos internacionales, al proporcionar criterios uniformes que hacen comparables las evaluaciones y fortalecen la transparencia en el sistema.
Nueva plataforma EVTESA
La directora de Transformación Digital de la SISALRIL, Luz del Carmen Félix, presentó la nueva plataforma EVTESA, integrada a la Oficina Virtual de la SISALRIL, desde la cual los usuarios podrán registrar las solicitudes de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, dar seguimiento en tiempo real a cada trámite y consultar el estado de las evaluaciones.
La solución digital incorpora validaciones automáticas, trazabilidad completa de los expedientes e interoperabilidad con otras instituciones, con el objetivo de reducir reprocesos, elevar la calidad de la información y agilizar la gestión de las solicitudes.
Durante el lanzamiento también fueron presentados videos explicativos sobre los nuevos manuales y un tutorial para orientar a los usuarios sobre el funcionamiento de la plataforma, disponible a través del portal web de la SISALRIL.
La actividad reunió a representantes del Ministerio de Salud Pública, el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS), la Dirección de Medicamentos de Alto Costo, las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS), sociedades médicas, organizaciones de pacientes y la industria farmacéutica.
