Nueva York. – La competencia entre Estados Unidos y China por el dominio de la inteligencia artificial se intensifica en el mercado de modelos generativos, donde las compañías estadounidenses OpenAI y Anthropic han comenzado a reducir precios para contener el avance de alternativas chinas de menor costo.
Recortes de precio en OpenAI y Anthropic
Según un reporte del Financial Times, OpenAI habría reducido en 80% el precio de uno de sus modelos, mientras Anthropic lanzó Claude Opus 5, cuyo costo sería aproximadamente la mitad del de su modelo más avanzado, Fable 5.
La reducción de precios ocurre mientras las empresas enfrentan un aumento considerable en los costos asociados al desarrollo y uso de sistemas de inteligencia artificial. Para los clientes corporativos, el precio se ha convertido en un factor cada vez más importante a la hora de elegir qué modelos incorporar a sus operaciones.
Presión china en el mercado de IA
El abaratamiento también responde a la creciente presión de los desarrolladores chinos. Algunas compañías de Estados Unidos y Europa, entre ellas DoorDash, Siemens y Airbnb, han recurrido a modelos desarrollados en China debido a sus menores costos.
Modelos como KIMI K3, desarrollado por Moonshot AI, han comenzado a competir con alternativas estadounidenses en rendimiento, mientras mantienen precios más bajos, lo que incrementa la presión sobre las empresas de Silicon Valley.
La diferencia de costos resulta especialmente relevante para compañías que utilizan inteligencia artificial a gran escala, donde pequeñas variaciones en el precio por consulta o procesamiento pueden representar millones de dólares.
La reducción de precios llega, además, en un momento clave para las empresas estadounidenses, que buscan demostrar ante los inversionistas que pueden mantener su posición en un mercado cada vez más competitivo.
Anthropic busca sostener su valoración
Anthropic, en particular, se prepara para una eventual oferta pública inicial que podría llevar su valoración hasta niveles récord, según el Financial Times.
Mientras tanto, las compañías chinas continúan aumentando sus inversiones en inteligencia artificial, desarrollando nuevos modelos, incorporando estas tecnologías a distintos sectores y avanzando en la producción de chips destinados a soportar sistemas cada vez más complejos.
La disputa ya no se limita a quién desarrolla el modelo más potente: el costo, la capacidad de procesamiento y la posibilidad de ofrecer inteligencia artificial a gran escala se han convertido en factores decisivos en la carrera tecnológica entre ambas potencias.
