Estados Unidos. – La rápida expansión de la inteligencia artificial está generando más preocupación que entusiasmo entre los jóvenes estadounidenses, especialmente por sus posibles efectos sobre el mercado laboral.
Crece la inquietud juvenil por la IA
Una encuesta del Pew Research Center revela que el 55% de los adultos menores de 30 años considera que el creciente uso de la IA le genera más inquietud que entusiasmo. El porcentaje representa un aumento de 24 puntos porcentuales respecto a 2021.
El temor también se refleja en las expectativas sobre el empleo. El 73% de los jóvenes estadounidenses considera que el número de puestos de trabajo disminuirá durante los próximos 20 años como consecuencia del desarrollo de estas tecnologías, una proporción que aumentó 12 puntos en comparación con hace dos años.
La preocupación por el impacto de la IA en el mercado laboral no se limita a los jóvenes. La percepción de que la tecnología puede desplazar trabajadores ha aumentado entre los distintos grupos de edad.
Entre los estadounidenses de 65 años o más, el 63% expresa preocupación por una posible reducción de empleos asociada al avance de la inteligencia artificial.
El temor al empleo se extiende
Otro dato refleja que el temor ya forma parte de experiencias cercanas para una parte de la población joven. Según una encuesta de Axios-Generation Lab, el 27% de los estadounidenses de entre 18 y 34 años afirma conocer a alguien que perdió su empleo debido a la inteligencia artificial.
El cambio de percepción ocurre mientras empresas de distintos sectores incorporan herramientas de IA para automatizar tareas, procesar información y reducir tiempos de producción.
Aunque la tecnología también ha generado expectativas sobre nuevos empleos y oportunidades económicas, los resultados de las encuestas muestran que una parte importante de los estadounidenses está poniendo el foco en el posible costo laboral de esta transformación.
La creciente preocupación plantea, además, un desafío para gobiernos, empresas y centros educativos: preparar a los trabajadores para un mercado en el que algunas funciones podrían desaparecer, mientras otras exigirán nuevas habilidades relacionadas con el uso de tecnologías de inteligencia artificial.