Redacción Internacional.- La empresa de tecnología Oura enfrenta una propuesta de demanda colectiva en Estados Unidos que la acusa de engañar a los consumidores sobre la precisión de sus anillos inteligentes para monitorear el sueño y distinguir sus diferentes etapas.
La acción fue presentada en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Norte de California y sostiene que los dispositivos de Oura no miden directamente la actividad cerebral, los movimientos oculares ni otras señales utilizadas en estudios clínicos del sueño, pese a la forma en que, según los demandantes, la empresa promociona sus funciones.
Demanda cuestiona cómo Oura mide el sueño
Uno de los principales señalamientos es que los anillos utilizan sensores y algoritmos para estimar las etapas del sueño, en lugar de realizar una medición directa equivalente a una polisomnografía, considerada el estándar clínico para evaluar el descanso.
La demanda sostiene que el sueño se determina mediante señales fisiológicas que se originan principalmente en el cerebro y que, por tanto, un dispositivo colocado en el dedo no dispone de los mismos instrumentos utilizados en un laboratorio especializado.
Oura, por su parte, explica en su documentación oficial que su algoritmo de clasificación del sueño utiliza datos recogidos por el anillo y que ha logrado un 79 % de concordancia con pruebas de polisomnografía en estudios de validación.
Cuestionan afirmaciones sobre precisión
El proceso judicial también pone bajo cuestionamiento expresiones utilizadas por la compañía para promocionar la precisión de sus dispositivos, al considerar que podrían llevar a los consumidores a interpretar que reciben mediciones comparables con las de un estudio clínico.
Sin embargo, investigaciones científicas han encontrado resultados distintos dependiendo de la población analizada. Un estudio publicado en 2024 con adultos sanos encontró que Oura presentó una concordancia moderada a sustancial con la polisomnografía para distinguir etapas del sueño.
Otro estudio realizado en pacientes atendidos en laboratorios del sueño encontró mayores diferencias individuales y una precisión más limitada para clasificar las distintas fases, lo que evidencia que el rendimiento puede variar según las características de los usuarios y el contexto clínico.
Demandan compensación para compradores
La demanda busca que el caso sea reconocido como una acción colectiva y reclama medidas para impedir que la empresa continúe realizando afirmaciones que los demandantes consideran engañosas.
También solicita compensación económica para consumidores que habrían adquirido los anillos basándose en las afirmaciones cuestionadas sobre su capacidad para medir el sueño.
Hasta ahora, las acusaciones forman parte de un proceso judicial en curso y no representan una determinación de que Oura haya engañado a sus clientes.
La propia compañía advierte en su página de soporte que Oura Ring no es un dispositivo médico y no está diseñado para diagnosticar, tratar, curar o prevenir enfermedades.
