Entre sesión y sesión se requiere una espacialidad de entre seis y ocho semanas “para que el cuerpo pueda eliminar el pigmento”.

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Varios pueden ser los motivos para querer borrar un tatuaje. Diseños que ya pasaron de moda, nombres de personas, o frases que ya perdieron el sentido. Muchas personas hoy deciden sacarlos de la piel y tatuarse dejó de ser una decisión permanente: gracias a las nuevas tecnologías con que cuenta la medicina estética, se ofrecen alternativas para eliminarlos de manera eficaz e indolora.

La diseñadora Mica Tinelli compartió en su cuenta de Instagram que está haciendo el tratamiento para borrar algunos de sus tatuajes que se hizo hace un par de años. Entre ellos, la frase “ahora”, una espada, una hada y una estrella fugaz.

“Duele pero vale la pena por lo que vi del antes y después de un montón de casos es un tratamiento super efectivo así que lo voy a hacer. Me voy a ir sacando estos tatuajes que no me gustan y voy a ir mostrando todo”, dijo la diseñadora y les pidió a sus más de 2 millones de seguidores: “Abro debate y confesiones, momento de confesiones, quiero fotos, de algo que se hayan sacado o que aún tengan, para no sentirme tan sola en esta, bánquenme con los tatuajes bizarros, por favor”.

Julia de la Torre, médica especialista en estética y directora médica de EF Medical Group centro que eligió Micaela Tinelli para eliminar alguno de sus tatuajes subraya que más de un 60% de las personas tatuadas se arrepienten y quieren borrarlo. Hoy con la llegada de láseres de picosegundos ha habido un cambio en la concepción del tatuaje: ya no es para siempre. “Comparado con los rayos láser antiguos el nuevo láser de picosegundos reduce el periodo de tratamiento a la mitad y puede extraer tinta de colores (rojo, azul y verde) que anteriormente apenas reaccionaban al tratamiento”.

“El tratamiento en sí es doloroso porque las tintas se encuentran depositadas en las capas profundas de la piel que es dónde están los nervios que nos hacen sentir calor, el frío, el dolor. Al romper las partículas de tinta se rozan esas terminaciones nerviosas y se siente un dolor. . pero al ser súper rápido se tolera muy bien, y en caso que la persona no lo tolere se puede aplicar anestesia tópica”.

En diálogo con Infobae, Griselda Seleme, especialista en cirugía plástica y estética (MN 80033) destacó que al momento de tomar la decisión de borrar un tatuaje, “es importante tener una consulta médica para evaluar las posibilidades”.

“Hoy en día ya es tan habitual hacerse un tatuaje como eliminarlo, y dentro de los principales motivos para borrarlos sin duda los profesionales son una razón. También hay causas personales, muchas veces los tatuajes realizados durante la juventud con el paso del tiempo pierden significado y aparece la necesidad de borrarlo. Es muy frecuente la demanda de eliminación de nombres, frases o fechas, así como los tatuajes que como resultado del paso del tiempo pierden su estética, su forma queda desdibujada o ya no resultan atractivos”, dijo. Para la médica especialista en cirugía plástica y estética, “son múltiples las causas por las que las personas deciden borrarse un tatuaje, pero la consulta común en todos los casos ronda en torno a cómo es el procedimiento y si duele”.

La nueva tecnología de picosegundos se impone como la aliada ideal si de eliminar tatuajes de manera rápida e indolora en distintos tipos de piel se trata. “Se trata de un láser de última generación que se caracteriza principalmente por emitir pulsos de energía que tienen una duración de una trillonésima parte de segundo -puntualizó Seleme-. Este pulso tan corto produce una entrega muy alta de energía en muy poco tiempo y de esta forma, la temperatura de las partículas de la tinta aumenta de forma súbita y las hace estallar en fragmentos mucho más pequeños”. Al ser partículas tan pequeñas, el organismo las elimina de manera natural a través del sistema linfático.

Entre sesión y sesión se requiere una espacialidad de entre seis y ocho semanas “para que el cuerpo pueda eliminar el pigmento”.

Seleme destacó que la técnica “permite borrar los tatuajes sin que queden rastros de ellos y con el plus de no dañar la piel, cosa que hasta hoy no podía lograrse ya que generalmente se cambiaba un tatuaje por un cicatriz”.

“Lo que logra la tecnología de picosegundos es romper la tinta en pequeñas moléculas de micro pigmentos, que al estar rodeados de tejido sano se cicatrizan en forma natural”, señaló la especialista, quien entre otra de las ventajas de la novedosa técnica resaltó que “al transmitir la energía de manera muy rápida no genera inflamación en los pacientes y la recuperación es mucho más rápida que con otros sistemas”.

El láser picosegundos penetra en la piel y realiza una activación celular, de modo que estimula la producción de colágeno y elastina. La aplicación dura entre 10 y 15 minutos y generalmente se realizan de una a tres sesiones, aunque la duración del tratamiento dependerá de la condición de la piel en cada caso particular.

Si bien el procedimiento es muy bien tolerado, algunas personas pueden sentir “pequeños pellizcos en la zona”. “Nosotros utilizamos todos los recursos para asegurar el confort de los pacientes, por eso aplicamos una máscara con crema anestésica y para quienes tienen un umbral muy bajo de sensibilidad y también nos ayudamos de un equipo de enfriamiento”, explicó al respecto Seleme.

Sobre los cuidados posteriores, la especialista sostuvo que “al finalizar la sesión puede producirse un mínimo enrojecimiento, que no dura más de una a tres horas, por lo que se pueden retomar las actividades normales sin requerir tiempo de recuperación”. Para potenciar los resultados y cuidar la dermis, la médica recomendó, al igual que para cualquier tratamiento de mejoramiento de la piel, usar protección solar y evitar la exposición al sol.

Fuente: Infobae