Las zonas rurales también afectan: el 76% de las personas en áreas urbanas de todo el mundo usan Internet, contra un 39% de los habitantes de dichas áreas. Los jóvenes, los hombres y los habitantes de las zonas urbanas tienen más probabilidades de utilizar Internet que los adultos mayores, las mujeres y los habitantes de las zonas rurales, y la brecha de género es más pronunciada en los países en desarrollo.

Redacción Internacional.- La Organización de las Naciones Unidas asegura que más de un tercio de la población vive desconectada de Internet, es más: casi 3.000 millones de personas nunca ha estado online. ¿En qué lugares y por qué se produce esta brecha digital? ¿Existen propuestas para frenar esta desconexión en territorios como estos?

Según un nuevo informe realizado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) de la ONU, el 37% de la población a nivel mundial no cuenta con acceso o nunca ha usado Internet, lo que se traduce en cerca de 2.900 millones de personas.

El estudio deja claro quiénes son los usuarios que tienen escaso o nulo acceso a Internet: casi la totalidad de las personas excluidas -el 96% de los 2.900 millones- viven en países en vías de desarrollo. Casi tres cuartas partes de las personas nunca han estado online en los 46 estados menos desarrollados del mundo.

“Sigue habiendo un gran ‘abismo de conectividad’ en los países en desarrollo, donde casi tres cuartas partes de las personas nunca se han conectado a Internet”, dijo la directora de la UIT, Doreen Bogdan-Martin, en un comunicado.

Las zonas rurales también afectan: el 76% de las personas en áreas urbanas de todo el mundo usan Internet, contra un 39% de los habitantes de dichas áreas. Los jóvenes, los hombres y los habitantes de las zonas urbanas tienen más probabilidades de utilizar Internet que los adultos mayores, las mujeres y los habitantes de las zonas rurales, y la brecha de género es más pronunciada en los países en desarrollo.

La pobreza, el analfabetismo, el acceso limitado a la electricidad y la falta de habilidades digitales continuaron desafiando a los “excluidos digitalmente”, agregó la UIT.