(Fuente externa)

REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Cuatro meses antes, analistas y medios especializados comienzan a hacer la batería de propuestas y recoger las primeras filtraciones de lo que será el sucesor de los teléfonos móviles de Apple, iPhone 6 y iPhone 6 Plus, y que llegarían en otoño.

Siguiendo los pasos de las anteriores generaciones, los nuevos modelos se llamarán iPhone 6S, aunque otras fuentes aseguran que se dará un mayor salto cualitativo para revolucionar el sector apostando por el iPhone 7, que además del nombre podría incorporar importantes mejoras.

En cualquier caso, las grandes innovaciones que se barajan es la posibilidad de una nueva cámara, así como la instalación de la tecnología Force Touch, encontrada en los nuevos ordenadores MacBook.

El analista de la firma de análisis KGI Securities Ming Chi-Kuo, quien ya ha realizado anteriores previsiones sobre los productos Apple con éxito, asegura que el futuro iPhone mantendrá su versión de mayor tamaño e incorporará como principal novedad una pantalla con detector de presión.

En cuanto a las características técnicas, las primeras filtraciones apuntan que tendrá en su interior el nuevo procesador A9 de Apple rumor ya conocido por la agencia Bloomberg y que el medio especializado en la marca de la manzana «Macrumors» confirma que estará fabricado por Samsung. La razón de esta decisión es porque, según informaba Reuters, la firma surcoreana ha realizado la mejor oferta económica para la fabricación del «corazón» de los nuevos iPhone. Estos, además, añadirán 2 GB de memoria RAM, mientras que la cámara llegará con 12 megapíxeles en lugar de los 8 megapíxeles de los iPhone 6.

Presiona más fuerte

Otras características nuevas vendrán de la mano de las pantallas, cuya resolución y prestaciones se desconoce. Sin embargo, los analistas apuntan a la incorporación de la tecnología Force Touch, un sistema ya introducido en el nuevo MacBook de 12 pulgadas y que permite cuatro niveles de presión a través de los múltiples sensores del «Touchpad».

En los teléfonos móviles, cuya interfaz es exclusivamente táctil, esto puede suponer mejoras en múltiples aplicaciones. Un ejemplo: presionar de manera más fuerte la pantalla podría bajar el volumen de manera más rápida o en un programa musical como «GarageBand» realizar un sonido con mayor potencia.

Fuente: ABC.es