En la época que vivimos, todavía afectados por el COVID-19, las heridas crónicas además constituyen un riesgo añadido por la necesidad de realizar más visitas a hospitales o centros de salud.

SANTO DOMINGO.- Cuando las heridas no cicatrizan con facilidad, por su gravedad como en el caso de algunas quemaduras o porque debido a su origen se cronifican saltan las alarmas.

Para dar respuesta a esta necesidad, más de 400 profesionales sanitarios en España han evaluado en sus pacientes una nueva tecnología que ayuda a tratar y reducir el exudado de estas heridas de forma eficiente, un elemento crítico en el proceso de cicatrización y en su aceleración. Se trata de la tecnología HexaLock desarrollada por Coloplast e implementada con el producto Biatain Fiber .

El nuevo producto, que probaron los primeros pacientes españoles hace un año, ha sido desarrollado gracias a la experiencia de 200 profesionales de la salud (médicos y enfermeras). Los ensayos realizados por estos profesionales apuntan a una reducción de las visitas presenciales a las consultas para realizar curas, de hasta un tercio de las habituales.  El 97% de los médicos y enfermeros que ya han probado esta tecnología califica de “muy buena” o “buena” la capacidad de controlar el exudado y hasta el 99% otorga la misma calificación a la capacidad de absorción de la nueva tecnología.

Estas lesiones no sólo suponen una importante merma de la calidad de vida de quien las sufre, sino que son un foco de riesgo de infecciones, con el consiguiente uso de antimicrobianos y posibilidad de generar resistencias, y también porque consumen importantes recursos sanitarios, al precisar los afectados curas muy frecuentes.

En la época que vivimos, todavía afectados por el COVID-19, las heridas crónicas además constituyen un riesgo añadido por la necesidad de realizar más visitas a hospitales o centros de salud.

Uno de los encargados de contar su experiencia con este producto y esta nueva tecnología en el Simposio fue José Ramón Martínez, jefe de Servicio de la Unidad de Quemados del Hospital Universitario La Paz de Madrid. “Las quemaduras generan mucho exudado, que tiene consecuencias en los pacientes: provoca fugas y maceración de las heridas, con riesgo de infección por pseudomonas.

En el Simposio, el Dr. Martínez expuso algunos casos clínicos, como el de un paciente con quemaduras de tercer grado al que se le aplicó un injerto y el apósito de Biatain Fiber  con tecnología HexaLock para recoger el exudado bajo el injerto. Además de las quemaduras, señala, “en la Cirugía Plástica hay otras circunstancias en las que puede ser necesaria esta tecnología”, como el caso de una paciente con reducción de mamas para la que se empleó esta tecnología en el implante de areola y pezón.

Además de las grandes quemaduras y de las heridas quirúrgicas, muchos otros pacientes son candidatos a emplear la nueva tecnología. Es el caso de pacientes mayores o en situación de dependencia.

“En muchas ocasiones, presentan heridas de difícil cicatrización, que son expresión del estado de fragilidad de su organismo. En una persona mayor, una herida pequeña puede cronificarse si no la gestionamos de manera eficaz”. Así lo explica Ángel Cuesta, supervisor de enfermería del Centro Asistencial Birjinetxe IFAS de Bilbao, que también intervino en el Simposio Nacional.

Destaca que la tecnología HexaLock  “integra fibras a una red hexagonal reforzada que proporciona un avanzado control del exudado” para facilitar la cicatrización. Con este mecanismo, “da un confort a los pacientes que es un valor a tener en cuenta y, a los profesionales, nos da una capacidad de gestión del exudado muy alta, que hace que podamos planificar las curas y ahorrar los tiempos de enfermería”.