Santo Domingo.– A pesar de que este año se han triplicado los casos y muertes por leptospirosis en el país, residentes en barrios que resultaron inundados durante las recientes lluvias y que aún permanecen bajo agua temen que se produzca un brote de enfermedades.
Los afectados aseguran que no han recibido asistencia médica ni orientación sanitaria de parte de las autoridades.
En sectores como Herrera, en Santo Domingo Oeste, los comunitarios expresan preocupación por el incremento de mosquitos y el riesgo de contagiarse de dengue, chikungunya, malaria o leptospirosis, así como de infecciones respiratorias y gastrointestinales.
En varias calles todavía anegadas, familias deben moverse entre el lodo y el agua estancada, donde ya se reportan niños con fiebre y vómitos. Los vecinos aseguran que, hasta el momento, ninguna brigada de salud ha visitado el área.
Desde el Ministerio de Salud Pública, el viceministro de Salud Colectiva, Eladio Pérez, informó que se mantiene la vigilancia epidemiológica en las zonas vulnerables, aunque reconoció que el riesgo de leptospirosis aumenta significativamente tras las inundaciones.
El viceministro llamó a la población que haya tenido contacto con aguas contaminadas a acudir de inmediato al médico si presentan fiebre, dolor de cabeza o cualquier síntoma inusual, para prevenir complicaciones por enfermedades infecciosas o virales.