SANTO DOMINGO.- El toque de queda volvió a encontrar una cantidad de vehículos en las calles, cuyos conductores no contaban con la documentación requerida para circular más allá de la siete de la noche. Algunos afectados ven absurda la medida gubernamental que prohíbe la circulación masiva de la población, que su juicio está creando serios inconvenientes a las personas que salen de sus trabajos.  

El taponamiento que se registró en varias avenidas de la
capital, fue el principal obstáculo que presentaron los conductores, cuyos
vehículos fueron retenidos durante el toque de queda.

Anderson Viloria, quien
salió de Bonao en las primeras horas de la tarde junto a su familia rumbo a
Villa Mella, fue la primera persona a la que le retuvieron su vehículo en el
puesto de retén ubicado en la avenida Jacobo Majluta.

Considera innecesaria la
medida restrictiva para reducir el impacto del coronavirus.

Similar situación
atravesó Rafael Pimentel, quien señaló que el congestionamiento vehicular la
llegada a su vivienda.

En la avenida John F. Kennedy
también este taxista resultó detenido por violentar el toque de queda.

Más temprano avenidas
como la John F Kennedy registraba un tránsito bastante pesado.

Un movimiento vehicular
similar se observaba en la avenida República de Colombia.

También pasajeros confrontaban
dificultad para abordar las unidades del transporte público.

 Algunos conductores exhortaron a las
autoridades dejar sin efecto de manera inmediata el toque de queda, e impulsar
iniciativas más efectivas para reducir los niveles de contagio de la enfermedad.

Ayer, conductores, cuyos vehículos fueron retenidos por violar la medida
restrictiva, piden a las autoridades ser flexibles durante el toque de queda
con las personas que salen o se dirigen hacia su trabajo.