Washington.- El presidente de EE.UU., Donald Trump, insistió este jueves en que no necesita autorización del Congreso para realizar bombardeos sobre intereses del narcotráfico que estén radicados sobre suelo venezolano, aunque a su vez admitió que no le importaría compartir la información de antemano con el legislativo.
Acciones militares y sanciones económicas contra Venezuela
El martes, el presidente estadounidense anunció en redes sociales que Washington bloquearía todos los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela con crudo abordo y acusó al Ejecutivo venezolano de robar yacimientos y activos petrolíferos estadounidenses, haciendo aparente referencia a las expropiaciones ejecutadas durante el Gobierno de Hugo Chávez
Desde el verano Trump ha ordenado un despliegue militar masivo en el Caribe con el objetivo de detener el tráfico de drogas del que también acusa a Caracas, y a partir de septiembre ha bombardeado a más de dos docenas de supuestas narcholanchas, provocando la muerte de en torno a un centenar de personas.
La afirmación de Trump de hoy llega a su vez dos días después de la publicación de una entrevista con la secretaria de Gabinete del presidente, Susie Wiles, que admitió que si el magnate neoyorquino autorizara un despliegue militar en suelo venezolano eso supondría «la guerra» y que entonces el republicano requeriría del beneplácito del Congreso.
Tensiones políticas entre Estados Unidos y Venezuela
Las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela se han intensificado en los últimos meses a raíz de las acusaciones del Gobierno estadounidense contra el Ejecutivo de Nicolás Maduro por presuntos vínculos con el narcotráfico y por disputas relacionadas con activos petroleros.
En este escenario, el presidente Donald Trump ha endurecido su discurso y sus acciones, al punto de plantear la posibilidad de bombardeos sobre intereses del narcotráfico en territorio venezolano.
En el ámbito económico, el mandatario estadounidense anunció recientemente que Washington bloqueará a todos los petroleros sancionados que transporten crudo venezolano, acusando al Gobierno de Maduro de robar yacimientos y activos petrolíferos estadounidenses, en aparente referencia a las expropiaciones realizadas durante la administración de Hugo Chávez.
Desde el verano, la Administración Trump ha ordenado un despliegue militar masivo en el Caribe con el objetivo declarado de frenar el tráfico de drogas, actividad de la que Washington responsabiliza también a Caracas.
Como parte de esta estrategia, a partir de septiembre Estados Unidos ha ejecutado bombardeos contra más de dos docenas de supuestas «narcholanchas», operaciones que, según los reportes, han dejado cerca de un centenar de personas fallecidas.