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Una carta de Bosch en Navidad

Una carta de Bosch en Navidad
Julio Cury

El 12 de diciembre de 1968, Juan Bosch le escribió a mi padre desde Benidorm, España, una carta cuyo contenido, muy a pesar de haber transcurrido medio siglo, no ha perdido actualidad. El extinto líder político se quejaba amargamente de las exigencias clientelistas que les hacían los electores a cambio de su sufragio. Veamos algunos fragmentos de aquella vieja misiva escrita en aquel lejano mes de diciembre, y a la que los muchos años que se han desprendido del calendario desde que fue redactada no han despojado de actualidad:

“Querido Jottin: Las masas se mantienen sobre sus líderes pidiendo favores, regalos, medicinas, visas, porque creen que a ellas hay que darles lo que necesitan a cambio de su voto; y tienen razón, debido a que las elecciones solo se ganan ofreciendo cosas al pueblo. La mayoría de los dirigentes aspira a un cargo, y lucha con el chisme y la calumnia para desplazar a todo aquel que puede ser seleccionado por otro cargo”.

“Para que todo ese cambie, el partido tiene que cambiar, tiene de que dejar de ser electoralista… Nos sobra número y nos falta calidad. Como dice el Dr. Kasse-Acta, hay que sacudir el partido como un árbol, que los frutos podridos caerán por sí solos. Le pudo hablar de esto en Tribuna Democrática… El luchador debe escoger el terreno donde dará la pelea, y nosotros la daremos, como dice Ud., en el terreno cualitativo. Salúdeme a Julia, a los amigos y compañeros. Para todos, una Navidad de paz y un Año Nuevo de luchas fructuosas por el pueblo. Le abraza con afecto cordial su compañero Juan Bosch”.

Es verdad que el tiempo transforma todo lo que cae bajo su órbita. No hay final, sino cambios continuos, permanentes, eternos. Sin embargo, como puede colegirse de la carta del profesor Bosch, el quehacer político en nuestro país ha desafiado la dialéctica del cambio, empantanándose en el tiempo. No sé si reírme o apenarme, pero como la esperanza es lo último que se pierde, abrigo la mía para que en este 2019 que arribará dentro de pocos días empecemos a recorrer un derrotero distinto, y del mismo modo que el difunto líder peledeísta deseó para 1969 en la misiva escrita a mi papá, el 2019 sea “de luchas fructuosas para el pueblo”.

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