Morelia (México).– En México, la industria cinematográfica sigue dominada por los hombres, pese a ello, la directora Mayra Hermosillo logró un equipo repleto de mujeres para rodar ‘Vainilla’, su ópera prima y una historia autobiográfica que retrata cómo la “valentía del matriarcado”.

Puede enfrentarse a los estigmas de la ausencia paterna, presentada este jueves en la selección del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).

Contó la cineasta a EFE sobre los tintes personales del largometraje, que también se coló en la competición de las Jornadas de los Autores, una sección paralela del Festival de Venecia.

Fueron ellas su principal apoyo para contar -a través de la mirada de la pequeña Roberta (Aurora Dávila)- cómo era sentirse una “niña rara” criada por un matriarcado a finales de 1980, en un México machista.

Relató tras dirigir una sonrisa a María Castellá, quien interpreta a Alicia, su madre.

Originaria de Torreón, en el norteño Coahuila, y coprotagonista de la serie ‘Gringo Hunters’, Hermosillo reveló que en el corazón de esa familia —conformada por su bisabuela, abuela, tías y primas— había mucha “valentía”, ya que muchas de ellas venían huyendo de la “violencia física y emocional” ejercida por hombres.

Aunque precisó que en su familia “nunca se habló mal de los hombres”, y aseguró que fue ella quien construyó su propio criterio y universo, uno en el que el feminismo se ha ido cultivando poco a poco, especialmente con el ejemplo.

Cine matriarcal 

Con ‘Vainilla’, Hermosillo creó su propio matriarcado, conformado por Dávila -quien, a sus 12 años, debuta en el cine—, Castellá, Natalia Plascencia (Limbania) y Rosy Rojas (Concha), a quien descubrió en una escena de ‘Paloma y el lobo’ (2019).

En un acto de amor y de profunda “psicomagia”, cada actriz del elenco siente que “después de esta película, no es la misma de antes”, narró Plascencia, mientras que Dávila -a su corta edad- admitió que no quería volver a casa, luego de haberse sentido abrazada por sus compañeras.

Para Castellá, hacer una “versión libre” de Alicia le regaló la fuerza para poder equivocarse y definir su “integridad” como mujer en la industria cinematográfica.

Hermosillo ha compartido con sus seres más queridos y admirados, como el director Guillermo del Toro, esta pieza que compite en la categoría de largometraje, de la selección del FICM, donde, de las 11 nominaciones, cuatro son mujeres.