RUMANIA.- A gritos pretenden aliviar los efectos del estrés en las personas en Rumania. Se trata de una exitosa terapia japonesa que parece estar ganando terreno, donde las personas gritan muy fuerte o cantan dentro de una cabina de grabación.
Durante una hora y bajo la guía de un terapeuta, cualquiera puede expresar sus preocupaciones o frustraciones cantando o gritando. Una vez que se elimina el estrés, pueden ir a casa más tranquilos. Esta terapia tiene un costo aproximado de unos 30 euros por hora.