VENEZUELA.– Venezuela repudió este sábado «con absoluta contundencia» el mensaje del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiendo que el espacio aéreo del país suramericano «permanecerá cerrado en su totalidad», y criticó que «insólitamente» intente «dar órdenes y amenazar la soberanía» de esta nación.
Además, el Gobierno del presidente Nicolás Maduro denunció «ante el mundo» que tales afirmaciones «representan una amenaza explícita de uso de fuerza», que, asegura, está «prohibida de forma clara e inequívoca» por la Carta de la Naciones Unidas, y consideró que se trata de un «intento de intimidación».
En ese sentido, la Administración de Maduro aseguró que con la declaración de Trump, Estados Unidos «ha suspendido, de manera unilateral, los vuelos de migrantes venezolanos».
De igual forma, hace un llamado a la comunidad internacional, a los «Gobiernos soberanos del mundo», a las Naciones Unidas y los organismos internacionales «a rechazar con firmeza este acto» que tachó de «inmoral».
Este sábado, Trump publicó en su red social Truth: «A todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas: les rogamos que consideren que el espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores permanecerá cerrado en su totalidad. ¡Gracias por su atención! PRESIDENTE DONALD J. TRUMP», sin aclarar ninguna circunstancia relacionada con el cierre.
La noticia de la conversación se conoció un día después de que Trump advirtiera que sus Fuerzas Armadas actuarán «muy pronto» en tierra contra supuestos «narcotraficantes de Venezuela», mientras mantiene el despliegue naval en el Caribe.
El pasado 21 de noviembre, la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE.UU. instó a «extremar la precaución» al sobrevolar Venezuela y el sur del Caribe ante lo que considera «una situación potencialmente peligrosa» en la zona, lo que desató una seguidilla de cancelaciones de vuelos desde y hacia Venezuela, que, en respuesta, revocó las concesiones de operación a seis aerolíneas internacionales.
La advertencia de Trump se produce en el contexto de los bombardeos estadounidenses contra lanchas en el Caribe, que han causado varios muertos y que Washington defiende como parte de su lucha contra el narcotráfico, pero que Caracas denuncia como una «amenaza».