La actriz australiana Nicole Kidman reveló una curiosa y algo incómoda anécdota sobre su experiencia al filmar escenas íntimas con el actor sueco Alexander Skarsgård en la exitosa serie Big Little Lies.
Durante una conversación en el pódcast Las Culturistas, conducido por Matt Rogers y Bowen Yang, la ganadora del Oscar contó que el mal aliento de su coprotagonista llegó a complicar seriamente las escenas de besos entre ambos.

Según relató Kidman, el problema surgió cuando Skarsgård decidió comer un sándwich de falafel justo antes de rodar algunas de las escenas más cercanas entre sus personajes.
La actriz recordó que reaccionó de inmediato al notar el olor. “Le dije: ‘No, no, no, Alex. Se supone que debo estar enamorada de ti y besarte; guarda el falafel ahora’”, contó entre risas. Para Kidman, el mal aliento es algo que simplemente no puede tolerar, ni siquiera en un entorno profesional como un set de filmación.
La intérprete explicó que, aunque las escenas de romance y conflicto son parte del trabajo de un actor, hay ciertos límites personales que influyen en la comodidad durante el rodaje.
No soporto el mal aliento. Esto es un factor decisivo para mí. Podrías ser el hombre más atractivo del mundo, pero si te acercas con mal aliento, no hay manera”, afirmó. Incluso bromeó diciendo que, después de aquel incidente, estaba segura de que Skarsgård probablemente nunca volvió a comer falafel antes de grabar una escena romántica.
En Big Little Lies, Kidman interpretó a Celeste Wright, mientras que Skarsgård dio vida a Perry Wright, su esposo, en una relación marcada por el abuso y la violencia doméstica.
Sus actuaciones fueron ampliamente elogiadas por la crítica y el público. De hecho, Kidman ganó el premio a Mejor Actriz Principal y Skarsgård el de Mejor Actor de Reparto en los Primetime Emmy Awards.
La serie, basada en la novela de Liane Moriarty, también contó con un destacado elenco que incluyó a Reese Witherspoon, Laura Dern, Shailene Woodley, Zoë Kravitz y Meryl Streep. La producción de HBO se convirtió en un fenómeno televisivo y acumuló múltiples premios y nominaciones.
Kidman también mencionó en el pódcast otro detalle curioso sobre su sensibilidad al olor. Durante la pandemia, cuando perdió temporalmente el olfato por el COVID-19, dijo haber sentido una extraña sensación de libertad.
Sin embargo, cuando recuperó ese sentido, reafirmó lo importante que es para ella. Incluso afirmó que una de las personas que mejor huele, según su opinión, es la cantante Rihanna, cuyo aroma describió como “embriagador”.
La anécdota demuestra que, incluso en producciones de gran presupuesto y prestigio, los pequeños detalles cotidianos, como lo que alguien come antes de grabar, pueden generar situaciones inesperadas en el set.