Santo Domingo.– Al conmemorarse este miércoles el 85 aniversario de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), perteneciente a la Dirección General de Bellas Artes (DGBA), del Ministerio de Cultura, su director, el maestro José Antonio Molina, definió como un sueño cumplido y una gran responsabilidad estar al frente de una institución que considera única por su historia, versatilidad y aportes a la cultura dominicana.

Dirigir una orquesta con un legado de 85 años de fundada es una grandísima responsabilidad. Fue un sueño de toda mi vida y creo que de cualquier director dominicano”, expresó Molina al referirse a lo que ha significado asumir la conducción de una de las principales instituciones musicales del país.

El reconocido músico dominicano resaltó el peso que representa continuar el legado construido por los grandes maestros que han estado vinculados a la Sinfónica Nacional a lo largo de su trayectoria.

Seguir los pasos de Enrique Casal Chapí, quien fue su fundador, y de nombres como el maestro Manuel Simó, don Carlos Piantini, Julio de Windt y el maestro Rafael Villanueva representa una carga importante. Sobre mis hombros descansa una gran responsabilidad”, manifestó.

Molina recordó que, tras asumir la dirección en 2009, solicitó realizar una audición general de la orquesta, convencido de que había llegado el momento de evaluar detalladamente la institución e iniciar una nueva etapa.

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A 17 años de aquel proceso, aseguró que “ha sido una experiencia inolvidable ver cómo la orquesta se ha ido transformando, cómo hemos escalado nuevas dimensiones y realizado grandes hazañas juntos”.

Como parte de las actividades conmemorativas por sus 85 años, la Orquesta Sinfónica Nacional inició las celebraciones con la interpretación de Carmina Burana, presentación que Molina calificó como histórica para la música y las artes de la República Dominicana.

Todo el mundo entiende que, con la última nota de Carmina Burana, se escribió un hito histórico en los anales de la música y el arte de la República Dominicana”, sostuvo.

Una orquesta “única e irrepetible

Para Molina, una de las principales fortalezas de la Orquesta Sinfónica Nacional es la personalidad que ha desarrollado y la capacidad de sus músicos para interpretar diversos estilos y géneros.

La Orquesta Sinfónica Nacional tiene una personalidad propia y eso la hace única e irrepetible en el mundo”, aseguró.

Explicó que la agrupación puede pasar de la música clásica al pop y al jazz, así como abordar composiciones de Gustav Mahler, Richard Strauss, Ígor Stravinski, Ludwig van Beethoven y Wolfgang Amadeus Mozart.

Esa versatilidad, señaló, también le permite interpretar géneros populares dominicanos como el merengue y la bachata, además de grandes obras corales-sinfónicas como el Réquiem de Verdi, Carmina Burana y el Réquiem de Mozart.

Es una orquesta que, como se dice popularmente, puede cambiarse el sombrero en cualquier momento”, expresó Molina, quien afirmó con muchísimo orgullo que la actual Orquesta Sinfónica Nacional es “única e irrepetible en el mundo”.

Temporada Sinfónica 2026

En medio de la celebración de su 85 aniversario, la Orquesta Sinfónica Nacional se prepara para continuar con su Temporada Sinfónica 2026, programada del próximo miércoles 12 de agosto al 4 de noviembre.

Molina adelantó que será una temporada “cargada de grandes obras, monumentales e icónicas”, que comenzará con la Séptima Sinfonía de Anton Bruckner y la Quinta Sinfonía de Dmitri Shostakóvich.

La programación también contempla una gran gala lírica con la soprano Nadine Sierra, así como la participación del maestro Jaime Morales, quien dirigirá un programa el 26 de agosto.

Asimismo, el maestro Santi Rodríguez, asistente de Molina, tendrá a su cargo la Segunda Sinfonía de Serguéi Rajmáninov el 12 de septiembre.

Otro de los momentos destacados será una noche dedicada íntegramente a la música del compositor Richard Wagner, propuesta que, según Molina, marcará un acontecimiento sin precedentes en las ocho décadas y media de historia de la institución.

Nunca antes, en 85 años, se ha hecho una noche de solo música wagneriana”, destacó.

La temporada concluirá con la interpretación de la monumental Sinfonía núm. 2, “Resurrección”, de Gustav Mahler.

El director de la Orquesta Sinfónica Nacional aprovechó la ocasión para invitar al público a respaldar la temporada y recordó que los amantes de la música también pueden asistir a los ensayos generales durante las mañanas de los días de concierto.

Esta es su orquesta y estamos aquí para, sencillamente, hacerles pasar el mejor momento escuchando la mejor música del mundo: la música clásica sinfónica. Estamos listos”, garantizó Molina.

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