Lima, Perú.– El dominicano Rafael Z. Ayala y el peruano Chiko Rodríguez presentan «Bueno», una producción musical que une el talento de República Dominicana y Perú en un enérgico mensaje de fe, esperanza y adoración.
El sencillo fue producido por el multipremiado músico dominicano Moisés Sánchez, ganador de múltiples premios Grammy, y mezclado por el destacado productor venezolano Ranzes Alegría, reuniendo el talento de tres países latinoamericanos en una producción de nivel internacional.
El videoclip oficial fue grabado en los espectaculares paisajes de República Dominicana, resaltando la belleza natural y cultural del país, cuna del merengue y uno de los destinos más emblemáticos del Caribe. La producción audiovisual estuvo a cargo de Luis Eduardo Rosario, quien plasmó una propuesta visual que complementa el mensaje de fe y esperanza transmitido por la canción.
«Bueno» ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales. La canción exalta la bondad de Dios a través de un mensaje inspirador dirigido a toda la familia.
Sobre los artistas
Nacido en Santo Domingo y radicado en Indiana, Estados Unidos, Rafael Z. Ayala es pastor, saxofonista, compositor y cantante. Ha dedicado su vida al ministerio pastoral y a la música cristiana, consolidándose como una de las voces más respetadas de la música cristiana en español.
Como compositor e intérprete, es autor de reconocidos temas de adoración como «Gloria que desciende», «Celebra la gracia» y «Habla, Señor», entre otros.
Por su parte, Chiko Rodríguez, nacido en la Provincia Constitucional del Callao, Perú, es cantautor, compositor, coach vocal y productor audiovisual, con más de diez años de trayectoria artística.
Su propuesta musical fusiona sonidos urbanos con influencias del reggae y el soul, destacándose por canciones como «Yo soy la música», «Tu obra completa» y «Gracia increíble», obras que reflejan su compromiso de compartir un mensaje de fe, esperanza y amor.
Con «Bueno», Rafael Z. Ayala y Chiko Rodríguez fortalecen los lazos musicales entre República Dominicana y Perú, demostrando que la música no conoce fronteras cuando el propósito es exaltar el nombre de Dios.
Esta colaboración reúne a dos artistas con sólidas trayectorias y una misma misión: llevar esperanza, fe y amor a través de una producción de excelencia que promete tocar corazones en toda Latinoamérica.