Santo Domingo.- El color del cabello y el contraste que genera alrededor del rostro podrían influir en la percepción de la edad y el aspecto de la piel, según una investigación realizada por científicos del Franklin and Marshall College, en Pensilvania, Estados Unidos.

El estudio, publicado en una revista especializada, encontró que los rostros rodeados por cabello o superficies más oscuras tienden a percibirse como de piel más uniforme, incluso cuando la piel no ha sido modificada.

Dos experimentos sobre contraste y piel

Para analizar este efecto, los investigadores realizaron dos experimentos.

En el primero participaron 45 mujeres de entre 19 y 79 años, cuyas fotografías fueron presentadas con un óvalo negro o con uno de tono similar al de la piel alrededor del rostro.

Un grupo de 61 participantes evaluó la uniformidad de la piel en las imágenes. Aunque los rostros eran exactamente los mismos, aquellos rodeados por el fondo negro fueron percibidos como más uniformes que los acompañados por el fondo de color piel.

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En el segundo experimento, los investigadores modificaron digitalmente el color del cabello de 41 mujeres, creando versiones con el cabello más claro y otras con tonos más oscuros.

Las imágenes fueron evaluadas por 80 participantes, quienes nuevamente percibieron una mayor uniformidad en la piel cuando el cabello era más oscuro.

Por qué el cabello oscuro cambia la percepción

Los investigadores atribuyen este fenómeno al efecto de contraste. La diferencia entre un cabello oscuro y una piel más clara puede hacer que las variaciones de tono y textura del rostro sean menos perceptibles, generando una impresión de mayor uniformidad.

El hallazgo podría ayudar a explicar por qué determinados estilos de cabello, como llevarlo largo y suelto alrededor del rostro, pueden modificar la percepción de la apariencia. Al cubrir parcialmente los laterales de la cara, el cabello aumenta el contraste y puede hacer que la piel parezca más homogénea.

Los autores consideran relevante el descubrimiento porque la uniformidad de la piel no solo interviene en la valoración del atractivo físico. También puede influir en la manera en que las personas perciben características como salud, competencia y confiabilidad.

Esto significa que pequeños cambios en el contraste alrededor del rostro pueden modificar la impresión general que produce una persona, aun cuando sus características faciales permanezcan intactas.

El estudio no plantea que teñirse el cabello de negro haga que una persona sea realmente más joven, sino que ciertos contrastes de color pueden hacer que el rostro sea percibido de una manera más favorable o juvenil.

En otras palabras, el efecto estaría relacionado con la percepción visual y no con un cambio físico en la piel.