Redacción Internacional.- El ácido hialurónico se ha convertido en uno de los ingredientes más utilizados en productos de cuidado facial debido a su capacidad para retener agua y mejorar la hidratación de la piel.
Presente en sérums, cremas, mascarillas y protectores solares, este compuesto puede ayudar a reducir la resequedad y mejorar temporalmente la apariencia de líneas finas, según un informe de Harvard Health Publishing.
La sustancia se encuentra de manera natural en el organismo, especialmente en la piel, los ojos y las articulaciones. En cosmética, su popularidad está relacionada principalmente con su capacidad humectante: puede retener más de 1,000 veces su peso en agua, lo que favorece una apariencia más tersa y uniforme.
La dermatóloga Abigail Waldman, del Brigham and Women’s Hospital, afiliado a Harvard, explicó que el ingrediente está presente en numerosos productos de uso cotidiano, aunque muchas personas no siempre lo identifican al revisar las etiquetas. Entre sus presentaciones se encuentran sérums, cremas hidratantes, mascarillas, contornos de ojos, protectores solares y rellenos inyectables.
Qué hace el ácido hialurónico en la piel
El principal efecto visible del ácido hialurónico es la hidratación. Cuando la piel conserva suficiente agua, puede lucir más lisa, flexible y uniforme. Por el contrario, la pérdida de hidratación puede hacer que las arrugas y los pliegues sean más notorios.
Por esta razón, el ingrediente suele incorporarse a productos destinados a combatir la piel seca y los signos visibles del envejecimiento. Sin embargo, Harvard Health Publishing advierte que no puede revertir el paso del tiempo. Su efecto se relaciona con mejorar la hidratación, suavizar la apariencia de algunas líneas y aportar una sensación de mayor volumen.
El resultado también depende del tamaño de las moléculas utilizadas en la fórmula. Las de mayor peso molecular permanecen principalmente en la superficie de la piel y tienen una elevada capacidad para retener agua, mientras que las de menor tamaño pueden llegar a capas algo más profundas, aunque con menor capacidad de fijación de humedad.
Por ello, algunos productos combinan diferentes pesos moleculares para proporcionar hidratación en distintos niveles de la piel.
Cómo utilizarlo correctamente
Los sérums suelen ser una de las presentaciones más utilizadas porque pueden contener una concentración importante del ingrediente. Para aprovechar mejor su efecto, la recomendación es aplicarlo sobre piel húmeda o ligeramente mojada, ya que el ácido hialurónico necesita agua para ejercer su función humectante.
Después de aplicar el sérum, se recomienda utilizar una crema hidratante con ingredientes oclusivos, que ayude a disminuir la pérdida de agua. Entre estos componentes se encuentran el petrolato, el aceite mineral, la manteca de karité y el aceite de jojoba.
La aplicación puede realizarse por la mañana y por la noche, después de la limpieza facial, aunque siempre deben seguirse las indicaciones específicas del producto utilizado.
Puede combinarse con otros activos
El ácido hialurónico también puede incorporarse a rutinas que incluyen ingredientes potencialmente irritantes. De acuerdo con el informe, puede utilizarse junto con activos como retinol, ácido glicólico, peróxido de benzoilo, ácido salicílico y tretinoína.
En estos casos, su función no es tratar directamente el acné ni otros problemas dermatológicos, sino ayudar a mantener la hidratación y reducir la sensación de resequedad que pueden provocar algunos tratamientos.
Ácido hialurónico y vitamina C
Otra combinación habitual en las rutinas de cuidado facial es la de ácido hialurónico y vitamina C. Ambos ingredientes pueden utilizarse conjuntamente, aunque cumplen funciones diferentes.
La vitamina C posee propiedades antioxidantes y puede ayudar a proteger la piel frente a determinados daños relacionados con factores ambientales, además de contribuir a mejorar su luminosidad. Cuando se utiliza en forma de ácido L-ascórbico, se recomienda aplicarla antes del ácido hialurónico.
¿Puede provocar acné?
El ácido hialurónico no suele considerarse un ingrediente que provoque brotes de acné y, en general, es bien tolerado por la piel. Si aparecen granos o irritación después de utilizar un producto que lo contiene, la reacción podría estar relacionada con otros ingredientes presentes en la fórmula.
Su creciente presencia en la industria cosmética responde a una combinación de factores: es una sustancia que existe naturalmente en el organismo, tiene una alta capacidad para atraer agua y suele presentar buena tolerancia.
Aunque sus beneficios se concentran principalmente en la hidratación y la apariencia de la piel, el ácido hialurónico no constituye una solución milagrosa contra el envejecimiento. Su utilidad está en mejorar la hidratación y el aspecto general de la piel dentro de una rutina de cuidado adecuada.