Hay personas que dejan un trabajo y sienten alivio. Pero también hay quienes, después de renunciar, ser despedidos o quedarse en un lugar donde ya no se sienten valorados, atraviesan una tristeza profunda que muchas veces no saben cómo explicar. A eso, especialistas le llaman duelo laboral.
- No siempre se trata únicamente de perder un salario. Para muchos, el trabajo representa rutina, identidad, propósito y hasta vínculos afectivos. Cuando eso cambia de forma abrupta, el impacto emocional puede ser más fuerte de lo que parece.
La pérdida de cualquier cosa a la que estamos emocionalmente ligados puede producir duelo”, explicó la psiquiatra Elisabeth Kübler-Ross, reconocida por desarrollar las etapas del duelo. Aunque sus estudios estuvieron centrados en la muerte y las pérdidas humanas, especialistas en salud mental han aplicado sus teorías a situaciones laborales y cambios de vida importantes.
La Asociación Americana de Psicología, a través de American Psychological Association, advierte que el estrés y las pérdidas laborales pueden afectar la autoestima, provocar ansiedad e incluso desencadenar síntomas depresivos, sobre todo cuando la persona siente que perdió estabilidad o sentido de pertenencia.
Qué es el duelo laboral
Y es que muchas veces el duelo laboral ocurre en silencio.
Hay quienes siguen yendo a la oficina, cumplen horarios y responden correos, pero emocionalmente ya están agotados. Otros sienten culpa tras ser despedidos, miedo al futuro o una especie de vacío después de dejar un empleo al que dedicaron años de su vida.
La investigadora y escritora Brené Brown ha señalado que los cambios inesperados en el trabajo pueden despertar sentimientos de vulnerabilidad y desconexión emocional. «La vulnerabilidad es el centro de las emociones humanas», ha dicho en sus conferencias sobre bienestar y relaciones humanas.
Un informe de Gallup también reveló que empleados emocionalmente desconectados suelen experimentar mayores niveles de agotamiento, estrés y desmotivación. La firma sostiene que ambientes laborales marcados por presión constante, falta de reconocimiento o exclusión afectan directamente la salud emocional.
Para la psicóloga organizacional Susan David, ignorar las emociones relacionadas con el trabajo solo empeora el desgaste mental. “Las emociones difíciles son parte de la experiencia humana”, sostiene la especialista, quien promueve la llamada “agilidad emocional” para enfrentar momentos de crisis o incertidumbre.
Señales para detectarlo
Expertos recomiendan prestar atención a señales como insomnio, cansancio extremo, apatía, irritabilidad o pérdida de motivación. También aconsejan buscar apoyo emocional y entender que sentirse afectado por una experiencia laboral no es exageración ni debilidad.
Porque, aunque pocas veces se habla de ello, hay trabajos que dejan cicatrices invisibles. Y hay despedidas laborales que también necesitan tiempo para sanar.
