Redacción Internacional.- Mantener el hogar organizado no requiere grandes esfuerzos ni rutinas complicadas. La experta en organización Vanesa Travieso, discípula de Marie Kondo, compartió una serie de microhábitos que ayudan a reducir el desorden diario y mejorar el bienestar en casa mediante pequeños cambios sostenibles.

Marie Kondo es una autora y consultora de organización japonesa, reconocida mundialmente como la “gurú del orden”. Alcanzó fama internacional gracias a su conocido Método KonMari, una filosofía que propone organizar el hogar por categorías y conservar únicamente aquellos objetos que “despiertan alegría”, promoviendo de esta manera espacios más ordenados y funcionales.

De acuerdo con recomendaciones difundidas por el medio El Mueble, la clave está en incorporar acciones sencillas a la rutina cotidiana para evitar la acumulación de objetos y el caos visual.

1. Hacer la cama cada mañana

El primer hábito consiste en hacer la cama al despertar. Según Travieso, completar esta pequeña tarea desde el inicio del día genera una sensación inmediata de orden y evita el desorden visual en el dormitorio.

Tender la cama a diario es un pequeño hábito que puede ayudar a reducir el desorden y mejorar el bienestar en el hogar.

Además de mejorar la apariencia del espacio, este gesto puede transmitir una sensación de logro y tranquilidad desde primeras horas del día.

2. Llevar un objeto fuera de lugar al cambiar de habitación

La especialista recomienda aprovechar cada desplazamiento dentro de la casa para recoger algo que no pertenezca a la habitación donde se encuentra.

Un espacio organizado puede favorecer el bienestar diario con pequeños hábitos de orden inspirados en Marie Kondo.

Un vaso, una prenda de ropa o cualquier objeto fuera de sitio puede regresar a su lugar sin necesidad de dedicar tiempo extra a limpiar, evitando así que el desorden se acumule.

3. Ordenar y limpiar mientras se cocina

La cocina suele convertirse en uno de los espacios más desordenados del hogar. Por ello, Travieso aconseja recoger utensilios y lavar sobre la marcha mientras se preparan los alimentos.

Pequeñas rutinas diarias ayudan a reducir el desorden en el hogar y mejorar el bienestar.

Este hábito permite que al terminar de cocinar el espacio permanezca más limpio y organizado.

4. Comprar solo si se sabe dónde irá el objeto

La última recomendación busca evitar la acumulación innecesaria. Antes de adquirir un nuevo artículo, la experta aconseja tener definido el lugar que ocupará dentro de la vivienda.

Una mujer recorre un pasillo de televisores con una canasta amarilla, en un contexto de consumo y organización del hogar.

Esta práctica fomenta un consumo más responsable y ayuda a prevenir que los objetos terminen convirtiéndose en desorden.

Especialistas señalan que mantener pequeños hábitos diarios no solo mejora la organización del hogar, sino que también puede influir de forma positiva en el bienestar emocional, reducir el estrés y generar una mayor sensación de control y tranquilidad.