Redacción Internacional.- Dedicar apenas 10 minutos diarios de atención exclusiva a los hijos puede marcar una diferencia significativa en la relación familiar, según especialistas citados por Muy Interesante, quienes destacan que la calidad del tiempo compartido tiene un impacto mayor que la cantidad.

Las agendas cargadas y las responsabilidades diarias suelen limitar los momentos entre padres e hijos. Sin embargo, expertos señalan que reservar un breve espacio sin distracciones puede ayudar a mejorar la comunicación y hacer que los niños se sientan escuchados, valorados y queridos.

Tiempo de calidad en la rutina familiar

La psicóloga infantil Claudia Vera explicó que muchos padres consideran que necesitan largas horas libres o actividades especiales para conectar con sus hijos, aunque la realidad puede ser mucho más sencilla.

Entre las recomendaciones figuran actividades cotidianas como jugar, leer cuentos, conversar o participar en juegos que resulten de interés para el niño. La especialista también sugirió crear pequeños rituales familiares, como escuchar una canción antes de dormir, compartir un abrazo al llegar a casa o preguntar cuál fue el mejor momento del día.

Una familia comparte un momento al aire libre.

Además, indicó que compartir emociones de manera simple también fortalece la confianza entre padres e hijos. Expresar preocupaciones o sentimientos con un lenguaje adaptado a la edad del menor puede ayudar a enseñar que las emociones forman parte de la vida diaria.

Una familia comparte la lectura de un cuento infantil en un ambiente íntimo del hogar.

Actividades sencillas para compartir

La doctora Monserrat Treviño propuso otras opciones que pueden incorporarse fácilmente a la rutina diaria:

Los especialistas coinciden en que el objetivo no es agregar nuevas obligaciones a la rutina familiar, sino crear espacios breves de presencia, atención y escucha genuina.

Una familia comparte un momento juntos.

Atención plena sin distracciones

Asimismo, subrayan que para que esos minutos sean realmente efectivos es importante dejar a un lado el teléfono móvil, mantener contacto visual y prestar atención completa a lo que el niño expresa.

Según los expertos, estos pequeños momentos diarios pueden convertirse en herramientas clave para construir relaciones más cercanas y fortalecer los lazos familiares a largo plazo.

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