Redacción Internacional.- El entorno social puede influir directamente en los hábitos, la autoestima y el desarrollo personal, según explicó el médico cirujano y experto en salud funcional Patricio Ochoa durante una entrevista en el podcast Tengo un Plan.

Ochoa sostuvo que el crecimiento de una persona no depende únicamente de su disciplina, sino también de la calidad de los vínculos que mantiene y de la manera en que esas relaciones impactan su conducta, motivación y percepción de sí misma.

El entorno influye en los hábitos

Durante la conversación, el especialista señaló que las personas que forman parte del círculo cercano pueden facilitar o dificultar la adopción de hábitos saludables.

Las personas que tienden a vivir más años no es tanto por sus hábitos o por su dieta o por su ejercicio, sino por las personas que lo rodean”, afirmó Ochoa al referirse a estudios sobre longevidad y comunidades saludables.

Explicó que rodearse de personas con rutinas positivas puede hacer más fácil mantener determinadas conductas. “Si tú te rodeas de personas que te obligan por inercia a hacer todo lo que te acabo de decir, solito va de la mano”, indicó.

También destacó el valor emocional de contar con personas de confianza. “Tienes conversaciones que te nutren, tienes personas que amas, tienes una persona en la que puedes depender cuando estás enfermo o cuando te caigas”, expresó.

Cómo identificar vínculos que hacen daño

Ochoa explicó que, para reconocer una relación perjudicial, no basta con observar los hábitos externos de la otra persona, sino también cómo hace sentir ese vínculo a quien lo mantiene.

Más que escoger un perfecto amigo, yo me enfoco más en cómo me hacen sentir y cómo me siento cuando estoy con ellos”, señaló.

El especialista consideró que una señal de alerta aparece cuando una relación genera de manera constante sentimientos de inferioridad, desgaste o desvalorización.

Si me hace sentir miserable, ¿para qué estoy ahí?”, cuestionó.

Añadió que una persona puede llevar un estilo de vida considerado saludable y, aun así, convertirse en una influencia negativa si continuamente humilla o menosprecia a los demás.

Por más que seas una persona que hace ejercicio, que no fuma, que no toma, que no se desvela y que además tiene unos hábitos preciosos, pero todo el día me dices que soy mediocre, bueno para nada y me pisoteas, no vale”, sostuvo.

No toda crítica es una agresión

El médico también hizo una diferencia entre una relación dañina y una amistad que plantea críticas difíciles, pero necesarias.

Si te está diciendo una verdad que tú no quieres ver, ahí hay una diferencia”, explicó.

En ese sentido, agregó: “Eso quiere decir que esa persona sí es tu amigo y te quiere echar la mano, y está haciéndote una crítica constructiva y está siendo honesto contigo”.

Para Ochoa, el elemento clave está en la intención y en el efecto que genera la relación. Una observación incómoda puede favorecer el crecimiento cuando se realiza desde el respeto, mientras que la descalificación constante puede terminar afectando la confianza y el desarrollo individual.

El autoconocimiento también es clave

Ochoa señaló que antes de evaluar qué personas aportan o perjudican el crecimiento personal, es necesario tener claridad sobre los propios objetivos.

Tienes que primero tener un trabajo personal de decir quién soy, a dónde voy y a dónde quiero ir”, afirmó.

También sostuvo que las relaciones que una persona elige pueden estar relacionadas con la forma en que se percibe y se valora a sí misma.

Muchas veces buscamos a las personas, pareja, amigos o lo que sea, en reflejo de cómo nos amamos”, expresó.

Según el especialista, revisar el entorno implica observar no solo los hábitos y comportamientos de quienes rodean a una persona, sino también cómo se siente después de compartir tiempo con ellos.

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