El Málaga debutó sin premio ante el Atlético de Madrid (2-0), en el fin de su Odisea particular, tras ocho años y un total de 3.014 días sin competir en Primera, en un recorrido repleto de obstáculos y temporadas de saborear la épica.
Ahora que las salas de cine se llenan por la última película de Christopher Nolan, que narra ‘La Odisea’ de Homero con un reparto estelar, el equipo andaluz vivió este miércoles su particular regreso tras un viaje largo y complejo por el infrafútbol.
Del descenso a la crisis institucional
Con el descenso a Segunda en 2018 comenzó un efecto dominó que casi le cuesta la desaparición como entidad, salvada con una administración judicial, aún latente desde tiempos de pandemia, con un ERE y un descenso a la tercera categoría.
Abdullah Al-Thani, apartado por la Justicia desde principios de 2020 y todavía a la espera de ser juzgado por varios delitos por su gestión, dio paso a una administración judicial que obligó al club a reestructurarse y competir bajo mínimos.
Tras años de salvaciones al límite, algunas de especial mérito, como la temporada de las dieciocho fichas profesionales, el descenso a Primera Federación llegó en 2023 para que el Málaga consumase su naufragio deportivo.
- Entonces, para cobrar sentido al tópico, tuvo que tocar fondo para resurgir con más fuerza: tan solo duró una temporada en el tercer escalón, ascenso milagroso mediante, y en dos años ha pasado de la competitiva Segunda a la élite de Primera.
- Paradojas del azar, el calendario quiso que el Metropolitano fuera la primera parada, el mismo estadio que el Málaga inauguró el 16 de septiembre de 2017, con victoria colchonera con gol de Griezmann (1-0).
Ocho años después, regreso a Primera
Fue aquella campaña 2017/18 la última de los malacitanos en LaLiga EA Sports y, ocho años después, la odisea terminó este miércoles, con un Málaga que ha regresado respaldado con una afición más volcada que en la era Champions.
