Barcelona.- Aglomeraciones en la puerta de su hotel, colas para comprar su ropa en Zara, 59.000 personas en el Estadi Olímpic. Bad Bunny llegó a Barcelona y la ciudad comenzó a danzar al son del fenómeno musical del año, un puertorriqueño que reunirá a más de 600.000 fieles en sus doce fechas españolas.

Por eso resulta hasta gracioso que, con un Estadi Olímpic a reventar coreando el nombre de Benito, la juerga siga, siete años después, con el artista metido en un traje blanco y ‘La mudanza’, un álbum de infancia salsero, y «un aplauso pa’ mami y papi porque en verda’ rompieron».

Siete años de su último concierto en Barcelona

Porque Benito Antonio Martínez Ocasio hoy es raíz y no hay mejor ejemplo que La Casita, la estructura situada en el centro de la pista, inspirada en el típico hogar puertorriqueño, desde donde ha sacado munición reguetonera con ‘Veldá’, ‘Tití me preguntó’, ‘Neverita’ y ‘Si veo a tu mamá’, rodeado de invitados VIP.

La casita y la raíz

El porche, habitado este viernes por los barcelonistas Lamine Yamal, Lewandowski, Gavi o Balde, ha pasado a un segundo plano cuando el cantante se ha encaramado al tejado de la casa para seguir la velada a través de ‘Voy a llevarte pa PR’, ‘Me porto bien’, ‘No me conoce’ o ‘Bichiyal’.

En un bloque de una no tan lejana nostalgia reguetonera, Bad Bunny ha puesto a mover el culo al Lluís Companys con ‘Yo perreo sola’, acompañado de Bad Gyal, quien ha tirado ‘Da Me’ sola como preludio a ‘Safaera’, algo así como el ‘Bohemian Rhapsody’ del urbano latino.

De vuelta a esos bolos de 2016, 2017 y 2018, un emocionado Bad Bunny, enfundado ahora en un chándal, con gafas y gorra, ha recuperado ‘Diles’, ‘Monaco’ y ‘La santa’, tema exclusivo de la noche de hoy.

Reguetón, salsa y nostalgia

El espíritu plenero de ‘Debí tirar más fotos’ ha regresado de la mano de Los Pleneros de la Cresta y ‘Café con ron’, última entrega desde La Casita, y, de nuevo en el escenario principal, el asunto ha continuado, encamisado y luciendo un gorro con orejeras, con ‘Ojitos lindos’, ‘La canción’ y ‘Kloufrens’.

No podían faltar otros tres himnos del reguetón, como son ‘Moscow Mule’, ‘Dákiti’ y ‘Yonaguni’, que, encadenados, han servido de preámbulo del cierre, con la reivindicación boricua ‘El apagón’, el reproche nostálgico viral ‘Debí tirar más fotos’ y, tras un largo fundido a negro, una encendida conclusión con ‘Eoo’.

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