Maroon 5 ha llenado esta noche la Plaza de España de Sevilla en una de las citas más esperadas del Icónica Santalucía Sevilla Fest, camino de las bodas de plata como uno de los grupos de su estilo más consolidados del mundo.
Había muchas ganas de verles en su primera cita con el público de este festival, que, tres horas antes de abrirse las puertas del Parque de María Luisa sevillano para acceder al recinto, ya hacía cola bajo el sol de julio, algo más liviano, eso sí, que en los últimos días en la capital andaluza.
Y a las diez y media de la noche en punto han aparecido los chicos de Adam Levine ante los impresionantes edificios del monumento sevillano, para empezar el concierto en alto con ‘Harder to Breathe’, la primera canción que el mundo conoció de esta banda en 2002 y que comenzó a asentarlo como un grupo de referencia.
Qué noche más bonita”, ha dicho Levine a su público antes de comenzar a cantar ‘This Love’ y pedir que casi 16.000 gargantas le acompañasen en los coros.
Llama, y mucho, la atención que algunas de esas gargantas no habían nacido cuando el grupo comenzó a grabar sus primeras canciones, pero su recorrido ha calado tanto en los coetáneos del solista y creador, que va camino de los 48 años, como en la gente que ha crecido escuchando sus temas en su casa porque los ponían sus padres en la minicadena del salón.
Un clásico todavía joven
Lo curioso es que Maroon 5 es un grupo que bien podría sonar a clásico de los 90, aunque nació con el nuevo milenio. Canciones como ‘One More Night’, ‘Misery’ o ‘Sunday Morning’ son clásicos todavía jóvenes, algo que pocos grupos pueden decir cuando da la impresión de que lo mejor de Levine y su gente todavía está por llegar.
Y llegan al público con la fórmula de “canciones encadenadas”, con un tema tras otro, casi sin dejar respirar —ni falta que hacía— a los casi 32.000 pulmones convertidos en coristas para gritar a la noche sevillana las letras de los ‘Memories’ o ‘She Will Be Loved’.
Se trataba de vivir una noche para recordar y sumarse a las cifras de vértigo con las que el grupo recorre el planeta, con más de cien millones de discos vendidos, 750 millones de sencillos y 12 canciones con más de 1.000 millones de reproducciones en la plataforma Spotify; y se trataba de poder contar en primera persona que se ha visto en directo en Sevilla a la gente a la que Billboard nombró en 2025 la mejor banda del siglo XXI.
La unión de escenario y público
Pero, por encima de las cifras mareantes, como las 27.000 millones de visualizaciones en YouTube de sus canciones, al grupo se le nota que está a gusto en el escenario, y ese puede que sea uno de los secretos para llegar a tanta gente y con ritmos tan diversos.
A su solista se le ve entregado en todo el concierto, disfruta en el escenario, y eso se transmite a la gente que ha pagado su entrada, y hasta a los famosos que han poblado el palco esta noche, como exdeportistas de la talla del exjugador del Real Madrid Marcelo, la extenista Arantxa Sánchez Vicario o actores como Antonio de la Torre, María Esteve o Luis Merlo.
Y esa particular forma de entender la música la han disfrutado esta noche en Sevilla, y cerrará gira española el próximo sábado en Monte do Gozo de Santiago de Compostela, para, después, tomarse un descanso y comenzar su recorrido americano el 27 de agosto en el Coliseo Medplus de Bogotá, para seguir su recorrido camino del 12 de noviembre, donde está previsto, por ahora, que termine el tour de 2026 en Nuevo Nayarit (México).
