Los Ángeles.– Gustavo Dudamel puso fin a una etapa de 17 años al frente de la Filarmónica de Los Ángeles con una última presentación en el Hollywood Bowl, que tuvo como protagonistas a la música y la solidaridad con Venezuela.
Despedida solidaria con Venezuela
El concierto, celebrado este domingo ante unos 17,000 espectadores, estuvo dedicado a las comunidades afectadas por los sismos registrados en Venezuela el pasado junio. Los recursos recaudados serán destinados a los damnificados mediante iniciativas canalizadas con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
La despedida estuvo lejos de ser un concierto clásico convencional. Dudamel combinó la música sinfónica con sonidos populares latinoamericanos y el rock, acompañado por figuras como Natalia Lafourcade, Carlos Vives y Meme del Real, integrante de Café Tacvba.
Lafourcade compartió con el director venezolano un recorrido por varias de sus canciones, entre ellas Hasta la Raíz. Vives interpretó junto a la orquesta Quiero verte sonreír y La tierra del olvido, mientras que Meme del Real participó en una versión de Eres.
La noche también tuvo dos apariciones inesperadas. El estadounidense Beck se sumó al espectáculo para interpretar Ride Lonesome, mientras que Chris Martin, vocalista de Coldplay, protagonizó uno de los momentos más celebrados al cantar Fix You y Viva la Vida.
Martin también sorprendió al dedicarle a Dudamel una interpretación de Santa María, alternando el inglés y el español, en una referencia al nuevo capítulo profesional que espera al director venezolano en Nueva York.
Más allá de la música, Venezuela estuvo presente durante toda la jornada. Dudamel aprovechó su intervención para destacar el poder del arte frente a las dificultades y sostuvo que la música puede convertirse en un espacio de encuentro en medio de las divisiones.
El director venezolano también dejó una frase que resumió el sentido de su despedida de Los Ángeles: “Este no es nuestro último concierto, porque nunca es nuestro último concierto”.
La Filarmónica de Los Ángeles aportó 50,000 dólares a la causa, mientras los músicos participaron sin cobrar por sus actuaciones.
El legado de Dudamel en Los Ángeles
El concierto cerró una serie de tres jornadas en el Hollywood Bowl dedicadas a Dudamel. El viernes, el escenario reunió a artistas como Los Tigres del Norte, Lila Downs, el Mariachi Reyna de Los Ángeles, Trío Los Panchos, Sílvia Pérez Cruz y Vilma Díaz.
El sábado fue el turno del rock, con Foo Fighters compartiendo escenario con la Filarmónica de Los Ángeles y la orquesta juvenil YOLA, uno de los proyectos educativos que Dudamel ha impulsado durante su trayectoria.
La relación de Dudamel con Los Ángeles comenzó en 2009, cuando asumió la dirección musical de la Filarmónica. Su llegada provocó una enorme expectativa y convirtió al joven director venezolano en una de las principales figuras de la música clásica en Estados Unidos.
Durante su gestión, Dudamel amplió la presencia de la música sinfónica fuera de los espacios tradicionales y promovió proyectos destinados a acercarla a niños y jóvenes.
También llevó sus propuestas musicales a escenarios poco habituales para una orquesta clásica y colaboró con artistas de diferentes géneros, desde el pop hasta el rock y la música latina.
Ahora, el venezolano trasladará su actividad principal a Nueva York. A partir de la temporada 2026-2027, asumirá como director musical y artístico de la Filarmónica de Nueva York.
Su salida de Los Ángeles, sin embargo, no fue planteada como una ruptura definitiva. Frente al público que lo acompañó durante casi dos décadas, Dudamel dejó abierta la puerta para regresar algún día al escenario que marcó buena parte de su trayectoria en Estados Unidos.