La escritora chilena Isabel Allende abre las puertas de su taller literario en ‘La palabra mágica. Una vida escrita’ (Plaza&Janés), un libro donde comparte sus rituales y técnicas de escritura a partir de su experiencia vital y profesional y que presentó este jueves en una multitudinaria rueda de prensa telemática.

Lo más importante, aseguró, es la disciplina, perder el miedo y cultivar el silencio.

La habitación propia no es un lugar físico, sino un espacio de silencio dentro de uno, donde te puedes concentrar y convocar a los personajes, los espíritus y la memoria«, aseguró.

Claves de su escritura

Allende se definió como «hiperactiva» y «disciplinada». Cada 8 de enero empieza un nuevo libro y se sienta a escribir todas las mañanas: «Sin disciplina no haces nada; a mí me la metió mi abuelo de chica y me ha servido tremendamente».

En cuanto a perder el miedo, considera que «hay que pensar que uno no va a escribir la gran novela americana» e ir «día a día, página a página, tal y como vives la vida«.

La realidad tiene muchas dimensiones, no es solo lo palpable; también las emociones, la intuición, la imaginación y la memoria», dijo. «Conocemos poco y todo puede pasar. Yo no veo fantasmas, no soy particularmente supersticiosa, pero me rodeo de presencias, de la gente que quiero y ya no está aquí», aseguró.

Por eso, cuando termina de escribir, cierra la puerta de su oficina. «No quiero que nadie entre ni toque nada, porque están esas presencias esperando«.

«Están censurando la mitad de la historia de Estados Unidos»

Literatura y censura

Allende habló también sobre la maquinaria de la censura en Chile tras el golpe militar, la quema de libros y la intimidación a escritores: «Para mí, la literatura nació del exilio, de la nostalgia, del deseo de recuperar lo perdido».

Y sobre los nuevos vetos a la ficción en la actualidad, dijo: «Lo estamos viviendo aquí, en Estados Unidos, lo que se enseña en las universidades y los colegios. Están censurando la mitad de la historia de este país, todo lo que tenga que ver con la raza y la lucha de los trabajadores».

Algunos de mis libros han sido censurados en varios estados y me parece un honor; por algo lo censuran», agregó.

Crítica a las escritoras

Feminista y filántropa, Allende cree que la crítica es «brutal» con las mujeres escritoras. «Si una mujer escribe ‘Amor en tiempos del cólera’, la habrían tildado de sentimental, pero como es un hombre no lo piensan».