Sharon Stone sorprendió recientemente al revelar quién, en su opinión, es el mejor besador de Hollywood: nada menos que Robert De Niro. La actriz recordó con detalle su experiencia trabajando junto a él en Casino (1995), el icónico filme dirigido por Martin Scorsese, donde ambos compartieron una intensa química en pantalla que dejó huella en su carrera.

La escena inolvidable en Casino

Durante una entrevista en el programa Andy Cohen Live de SiriusXM, Stone evocó una escena en particular que, según confesó, la marcó profundamente.

Se trata del momento en el que su personaje, Ginger McKenna, manipula al personaje de De Niro, Sam “Ace” Rothstein, para obtener dinero antes de besarlo. Lo que parecía una escena más dentro del guion terminó convirtiéndose en una experiencia inolvidable para la actriz.

La actriz explicó que la escena fluía de manera natural: primero pedía dinero con astucia, él respondía aumentando la cantidad, y luego llegaba el beso. Sin embargo, la intensidad del momento la tomó por sorpresa.

Stone recordó que, tras la primera toma, el propio Scorsese sugirió repetir la escena. Tanto ella como De Niro estuvieron de acuerdo sin dudarlo, conscientes de que habían logrado algo especial en pantalla, pero queriendo capturar aún más esa chispa.

Admiración por De Niro

Más allá de la anécdota, la actriz también habló del profundo respeto y admiración que siempre ha sentido por De Niro. Desde los inicios de su carrera, él representaba un objetivo profesional. Según relató, uno de sus mayores sueños era poder actuar a su lado y estar a la altura de su talento.

Era el actor al que más admiraba”, confesó, recordando lo importante que fue para ella compartir escenas con él. Incluso admitió que estaba completamente cautivada durante el rodaje, lo que añadió una capa adicional de emoción a su interpretación.

Casino no solo consolidó esa conexión artística, sino que también marcó uno de los puntos más altos en la carrera de Stone. Su interpretación fue ampliamente elogiada y le valió importantes reconocimientos, incluyendo un Globo de Oro y una nominación al Oscar.

A pesar de la química y admiración, Stone también reveló que trabajar con De Niro implicaba un desafío constante. El actor, conocido por su intensidad y precisión, sabía cómo presionar emocionalmente para obtener mejores resultados en escena. Lejos de incomodarla, esto terminó elevando su desempeño.

Así, entre admiración, tensión creativa y momentos memorables, Stone guarda un recuerdo imborrable de aquella experiencia, coronando a De Niro como el mejor besador que ha tenido frente a las cámaras Ansiedad.