El reciente arresto de Kate Major ha vuelto a colocar a la familia de Lindsay Lohan en el centro de la atención mediática. La mujer de 43 años fue detenida en Texas tras ser acusada de agredir a su esposo separado, Michael Lohan, en medio de una discusión que, según documentos judiciales, escaló hasta un episodio violento.
De acuerdo con reportes citados por medios como People y Daily Mail, Major habría golpeado a Lohan en el rostro y, posteriormente, lanzado un cuchillo dentado en su dirección, impactando en su hombro.
El incidente ocurrió durante un encuentro relacionado con la custodia de los dos hijos que comparten, de 13 y 11 años. Según versiones, la discusión se intensificó rápidamente, presuntamente porque Major reaccionó con enojo al ser despertada cuando Lohan llegó al domicilio.

- Tras su arresto, Major fue ingresada en la cárcel del condado de Harris, en Houston, con una fianza fijada en 35.000 dólares.
Medidas del tribunal
El tribunal impuso condiciones estrictas para su posible liberación, incluyendo la prohibición de cualquier contacto con Lohan, así como la restricción del consumo de alcohol, drogas y la posesión de armas. Además, se emitió una orden de protección de emergencia a favor de Michael Lohan.
Durante una audiencia posterior, la defensa de Major expuso su complicada situación personal. Su abogado argumentó que podría quedarse sin vivienda debido a la orden de alejamiento que le impide regresar a su residencia. También señaló que se encuentra desempleada y enfrenta serias dificultades económicas, por lo que solicitó que sea declarada indigente para poder afrontar el proceso judicial.
Antecedentes del caso
Antecedentes del caso
Este episodio no es aislado. Según los antecedentes, Major ha sido arrestada en al menos ocho ocasiones en los últimos 15 años. Asimismo, la relación con Lohan ha estado marcada por conflictos previos. En 2025, ella lo denunció por un supuesto episodio de violencia doméstica, lo que derivó en la detención de él por violar su libertad condicional.
La pareja, que contrajo matrimonio en 2014, lleva años separada, pese a no haber finalizado legalmente su divorcio. El caso continúa en proceso judicial, mientras se mantienen vigentes las restricciones impuestas por el tribunal, dejando en evidencia una relación marcada por tensiones constantes y problemas legales recurrentes.
