Las celebraciones de la esperada boda de la cantante Taylor Swift y el jugador de fútbol americano Travis Kelce comenzaron en la tarde de este viernes en Nueva York, con un amplio despliegue de seguridad en torno al Madison Square Garden, donde cerca de un millar de invitados se empezaron a reunir en una exclusiva fiesta que ha despertado una gran expectación.
Decenas de vehículos comenzaron a llegar al recinto, mientras centenares de seguidores se concentraban en los alrededores con la esperanza de ver a algunas de las numerosas celebridades invitadas.
Operativo policial en Madison Square Garden
La Policía de Nueva York cerró varias calles en torno al estadio y desplegó un imponente dispositivo para controlar el acceso y el tráfico.
Las celebraciones arrancaron con la apertura de puertas y un cóctel previo a la ceremonia, prevista sobre la pista del emblemático recinto, seguido de una recepción que se prolongará hasta la madrugada, según un memorando interno de la policía, difundido por medios locales.
Cóctel, gala y recepción hasta la madrugada
Aunque no está confirmado oficialmente si la pareja contraerá matrimonio durante el evento o si ya lo ha hecho en privado, la jornada fue organizada como una gran celebración nupcial, con etiqueta de gala y alrededor de mil asistentes, agregó el medio The New York Times.
Entre los invitados figuran Bradley Cooper, Emma Stone, Reese Witherspoon y Dakota Johnson o Selena Gomez, y figuras de la NFL vinculadas a Kelce, según medios de entretenimiento y publicaciones en redes sociales. Se ha visto la llegada o se espera la presencia de otras celebridades como Hugh Grant, Karlie Kloss, Lena Dunham o Jason Sudeikis.
- Además, se espera una actuación de Stevie Nicks, amiga de Swift y colaboradora de la cantante.
- La elección del Madison Square Garden, uno de los escenarios más icónicos de Nueva York, sorprendió a muchos seguidores de la pareja, que especulaban con una ceremonia más discreta.
Sin embargo, el recinto permite controlar el acceso y la privacidad a un acontecimiento que, además, coincide con una ola de calor, las festividades del Día de la Independencia y el 250 aniversario de EE.UU., y los partidos del Mundial de fútbol en la ciudad.
