Madrid.- En el extranjero se suele identificar la música mexicana con mariachis, norteñas, rancheras, cumbias y, a veces, con jarocho, pero esta semana, con la actuación de la banda Mixanteña de Santa Cecilia, la Casa de México en Madrid demostró que es mucho más rica y diversa, al igual que su cultura.
A ritmo de chilenas, merequetengue y boleros costeños, los diez integrantes del grupo llevaron a los curiosos que asistieron al concierto en un viaje musical por toda la Costa Chica de los estados de Guerrero y Oaxaca (al sur del país), así como la sierra de Guerrero.
Lucía Corbello, que toca la charcheta, explicó a EFE que el grupo surgió hace quince años, con la añoranza de su tierra de los músicos que tuvieron que migrar a la capital y que, con estas canciones, buscaban «traer un poco de ese calor a la ciudad donde se fueron a mudar».
El director musical de la formación, Fredy Campos, halagó durante el concierto a las bandas independientes como ellos, que «viven gracias al apoyo de sus familias, amigos y la gente que va a verlos».
Esta gira la hemos sostenido con nuestros propios recursos; todos y todas nos dedicamos a esto por amor a la música y también es como uno de nuestros trabajos, pero la mayoría damos clases o tenemos otros trabajos», detalló Corbello a EFE.
Gira europea con recursos propios
En su primera gira europea, llamada ‘Quinciañera’, la banda Mixtanteña viajará durante todo el mes de julio por España, Francia, Reino Unido y Portugal.
El grupo mexicano de viento y percusión hizo también un tributo a la comunidad afrodescendiente de la Costa Chica, al tocar son de artesa, música típica de estas comunidades.
Tributo al son de artesa
Fredy Campos explicó antes de tocar la canción: «Y ahí, en la región de la Costa Chica, además de las chilenas, existe otro género muy particular de descendencia afro y es el son de artesa, que se baila en una población que se llama San Nicolás Tolentino«.
Durante el concierto, también se proyectaron las imágenes de un documental de la antropóloga y cineasta Sandra Luz López Barroso, titulado ‘Son de artesa’, un proyecto dedicado a Catalina Noyola Bruno, una de las leyendas de este género afromexicano.