REDACCIÓN.-   En un video que circula en las redes sociales y en el que describe fecha de grabación, la hija de Orlado Jorge Mera, Patricia Victoria Jorge Villegas narra que cuando arribó a Brasil y conoció a las hermanas que el plan de Dios había diseñado para compartir con ella.

Explica que pese a que viajó al país suramericano a los nueve años, a sus 10 años retornó a quedarse, esta vez movida por la alegría que le causó conocer a quien describió solo como monseñor Juan, hoy sacerdote.

Patricia Victoria forma parte de los Heraldos del Evangelio o Caballeros de la Virgen, una Asociación Religiosa Internacional de Fieles de Derecho Pontificio fundada por Monseñor Juan Clá Dias. Patricia radica en Brasil, desde donde realiza labores de evangelización.

Fue erigida por la Santa Sede el 22 de febrero del año 2001 y que actualmente tiene presencia en 78 países. Sus miembros practican el celibato, dedicándose a acciones del apostolado alternando sus rutinas en recogimiento, estudio y oración.

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La mayoría de sus actividades se circunscriben a la formación de jóvenes. La oración y el estudio constante son parte de sus actividades, basados en las orientaciones del Papa Juan Pablo II.

Se amparan en sacramentos como el Bautismo y la Confirmación.

Entre sus misiones figura impulsar actividades en pro de la evangelización, de la santificación y de la animación cristiana ante las realidades temporales.

Llevan el mensaje de la fe y de la esperanza por medio a coros, orquestas y conjuntos musicales.

Se caracterizan por los símbolos de un tipo de vestuario de los Heraldos compuesto por el Capulario, que representa en manto de la santísima virgen, el cual simboliza la protección a sus practicantes y una capucha, el cual se utiliza en el marco cada una de las sesiones de oración.

Un medallón sobre el escapulario, el cual representa los tres pilares del catolicismo el Jesús Sacramentado, la Santísima Virgen y la Fe en la Iglesia Católica.

La cruz espada en el centro del escapulario, que simboliza la cruz espada y se caracteriza por los colores rojo que hace referencia al sacrificio del Jesucristo y el blanco orientado a la resurrección.

La cadena en el cinto significa la atadura de los fieles a la Virgen María.

El atuendo es complementado por las botas, un calzado todoterreno, que da representa la disposición de los practicantes de llevar el mensaje a cualquier lugar.