Los dominicanos hemos vivido un período de recuperación y de adaptación a la nueva realidad.


Noticias importantes nos han tocado, estimulando aún más los ánimos de levantarnos.


Las remesas han crecido en forma extraordinaria.


El turismo se recupera más rápido de lo esperado.


Las proyecciones de los hoteles para 2022 son optimistas.


Bajan los contagios y se registran menos muertes.


Recibimos noticias también de grandes inversiones que hará la industria el año entrante.


Está previsto el inicio de la construcción de importantes obras de infraestructura.


No iniciaremos el año con subida de impuestos como se temía.


Luce que el PRM tiene suerte y que no reedita historias secuenciales del PRD: golpeado por la desgracia cada vez que ha llegado al poder.


Tenemos un presidente con mucha energía, que trabaja el día entero y está en todos los detalles del gobierno.


A veces le vemos como una sola golondrina queriendo hacer verano.


A decir verdad, se percibe que sus funcionarios no llevan la velocidad ni el mismo ritmo.


Quizás sea necesario, en esta suerte de círculo virtuoso que vivimos, revisar la partitura de la orquesta.


El principio de 2022 es clave para excluir a quienes desafinen y poner a caminar una filarmónica.


Los presidentes suelen ser muy conservadores con estas decisiones y se dejan traicionar a veces por los agradecimientos de campaña.


Pronto el gobierno estará a la mitad del camino. Ojalá decida revisar los objetivos.