La ampliación de permisos para la importación de pollo no ha sido suficiente para estabilizar los precios de esa carne, que no baja de 75 pesos por libra ante las quejas de amas de casa y comerciantes, que exigen medidas urgentes para fijar las tarifas.


Belkis Almonte, madre de cinco hijos, asegura que su familia, que hasta hace poco comía pollo cuatro veces a la semana, se ha visto obligada a reducir el consumo de esa carne a la mitad y sustituirla por berenjena o huevos.